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Un sismo de magnitud 4,4 se reportó la tarde del lunes 25 de agosto de 2025 frente a las costas de Esmeraldas. El Instituto Geofísico del Ecuador informó que el movimiento ocurrió a las 13:10, a una profundidad de 3 kilómetros y a 85 kilómetros del cantón Esmeraldas.
El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) indicó que el sismo no reúne las condiciones para generar un tsunami en la costa ecuatoriana. Hasta las 14:47, las autoridades no registraban daños materiales ni víctimas.
[REVISADO]
— Instituto Geofísico (@IGecuador) August 25, 2025
Evento: igepn2025qqos
Ocurrido: 2025-08-25 13:10:59
Mag.: 4.4MLv
Prof.: 3.0 km
Lat.: 1.731° N
Long.: 79.782° W
Localizado: a 85.59 km de Esmeraldas, Esmeraldas
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Un día antes, el domingo 24 de agosto de 2025, un temblor de 4,5 grados en la escala de Richter despertó a los habitantes de varias provincias del Ecuador. El Instituto Geofísico confirmó que el epicentro se localizó en Alausí, provincia de Chimborazo, a las 05:50, con una profundidad de 96 kilómetros.
Por su ubicación, el movimiento se sintió no solo en la Sierra central, sino también en zonas de la Costa. Los reportes llegaron desde Chimborazo, Cañar, Azuay, Tungurahua y Pichincha, además de Los Ríos, Guayas y Manabí.
Ese mismo domingo, otro temblor de 3,8 grados sacudió el cantón Milagro, en Guayas, y se sintió en ciudades aledañas como Guayaquil y Durán.
También se registró un sismo con epicentro en Alausí, Chimborazo, de magnitud 4,5 grados.
En Alausí, uno de los cantones más golpeados en los últimos años por deslizamientos de tierra, la población reaccionó con preocupación. El Instituto Geofísico señaló que, debido a la profundidad del evento, el sismo tuvo un alcance amplio, aunque su magnitud no fue suficiente para causar daños.
En Quito, varias personas indicaron que la vibración fue leve, mientras que en Guayaquil y otras ciudades costeras la percepción fue más atenuada.
Ecuador se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica del mundo.
Por esa razón, los especialistas insisten en la necesidad de mantener planes de emergencia familiar, revisar la infraestructura de las viviendas y participar en simulacros para estar preparados frente a estos fenómenos naturales.