
La organización especializada en temas de seguridad, InSight Crime, presentó su balance regional de homicidios correspondiente al año 2025. El informe revela un escenario complejo para Ecuador, que cerró el periodo con una tasa de 50,9 asesinatos por cada 100 000 habitantes. Este dato contrasta con la tendencia de América Latina y el Caribe, donde la violencia letal experimentó un descenso del 5% en comparación con el 2024.
El reporte atribuye gran parte de la dinámica de seguridad local a la ofensiva militarizada impulsada por el Ejecutivo. Si bien las autoridades lograron la captura de figuras clave como Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, el informe señala que estas acciones generaron reacomodos en las estructuras delictivas. Este proceso de fragmentación derivó en enfrentamientos directos entre bandas rivales como “Los Choneros” y “Los Lobos”, particularmente en provincias de alta importancia logística como Manabí.
Un elemento recurrente en las cifras de violencia del país siguen siendo los incidentes en los centros de rehabilitación social. Según el análisis, las crisis carcelarias sumaron 75 fallecidos en cuatro motines registrados durante 2025. Estas cifras, aunque muestran los desafíos del control estatal en las prisiones, se mantienen como uno de los pilares que explican el volumen total de muertes violentas que reporta la nación al finalizar el año.
Al observar el comportamiento de los países vecinos, Ecuador presenta una realidad distinta. Mientras que Perú sostiene una tasa considerablemente más baja de 4,5 homicidios por cada 100 000 habitantes, Colombia ha logrado estabilizar sus indicadores en torno a los 25. En otros contextos, como Venezuela, la violencia letal ha mantenido una tendencia a la baja, atribuida por analistas al control territorial ejercido por grupos criminales específicos, a diferencia de la disputa abierta que caracteriza el escenario ecuatoriano.
Información externa InSight Crime