El archipiélago de Islas Galápagos sorprendió nuevamente a la comunidad científica. Investigadores identificaron una nueva especie de pequeño pulpo azul en las profundidades marinas de esta reserva natural ecuatoriana, ubicada a unos 1 000 kilómetros de la costa continental del país. Este archipiélago fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978.
El hallazgo se originó durante una expedición de aguas profundas realizada en 2015 a bordo del E/V Nautilus. La misión contó con la colaboración de la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Durante la exploración, los científicos utilizaron un robot submarino operado de forma remota (ROV) para recorrer el fondo oceánico cerca de la isla Darwin, en el extremo norte del archipiélago.
Mientras el ROV avanzaba sobre el lecho marino, cerca de una montaña submarina ubicada a 1 768 metros de profundidad, los investigadores detectaron un pequeño pulpo azul. El equipo logró recolectarlo junto con otros especímenes marinos obtenidos durante la expedición y los trasladó a la Estación Científica Charles Darwin para analizarlos.
Al revisar las muestras, los investigadores de la Fundación Charles Darwin centraron su atención en el pequeño pulpo azul, cuyo tamaño se asemejaba al de una pelota de golf. Como no pudieron identificar la especie, contactaron a Janet Voight, especialista en pulpos y curadora emérita de invertebrados del Field Museum de Chicago.
Voight recibió una fotografía del animal y reconoció de inmediato que se trataba de algo inusual. “Inmediatamente supe que era algo realmente especial. Nunca había visto algo así”, afirmó la científica, autora principal del estudio que describe a la nueva especie.
El equipo científico preservó el cuerpo del pulpo en alcohol y formalina antes de enviarlo a Chicago para continuar con la investigación. Sin embargo, el análisis presentó una dificultad importante: solo existía un espécimen.
Para describir oficialmente una nueva especie de pulpo, los científicos necesitan examinar estructuras internas como la boca, el pico y los dientes. Este procedimiento normalmente requiere abrir el cuerpo del animal. Voight decidió evitarlo para no destruir el único ejemplar disponible.
Por esa razón, trabajó junto a Stephanie Smith, gerente del laboratorio de tomografía computarizada por rayos X del Field Museum. Ambas desarrollaron escaneos tomográficos del pulpo para estudiar su anatomía sin alterar el espécimen.
La técnica permitió reunir miles de cortes digitales y crear un modelo tridimensional del animal, tanto por dentro como por fuera. Gracias a esas imágenes, los investigadores observaron detalles precisos de los órganos internos del pulpo, incluida su boca.
Con esa información, los científicos confirmaron que se trataba de una nueva especie para la ciencia y determinaron su relación con otros octópodos. El equipo bautizó al animal como Microeledone galapagensis.
Voight destacó que estos pequeños pulpos viven en las profundidades del océano y rara vez son vistos por seres humanos. Por su parte, Salome Buglass, científica marina de la Universidad de California, exinvestigadora de la Fundación Charles Darwin y coautora del estudio, señaló que este tipo de descubrimientos demuestra cuánto falta por explorar en las profundidades marinas de Galápagos.
Las Islas Galápagos son consideradas uno de los ecosistemas más importantes del planeta por su biodiversidad única. Además, inspiraron al científico británico Charles Darwin a desarrollar en el siglo XIX la teoría de la evolución y la selección natural de las especies.
VIDEO | Científicos han revelado el descubrimiento de una nueva especie de pequeño pulpo azul en el archipiélago de Galápagos. El pulpo, del tamaño aproximado de una pelota de golf, fue avistado por primera vez durante una expedición de aguas profundas en 2015. pic.twitter.com/cUozBxwtQP
— EFE Noticias (@EFEnoticias) May 26, 2026