
La reducción en el abastecimiento de gasolina extra y diésel mantiene en incertidumbre a estaciones de servicio y consumidores en varias ciudades del país, este viernes 8 de mayo de 2026.
La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) aseguró que el suministro se mantiene operativo y que se ejecutan acciones para estabilizar los despachos. Sin embargo, distribuidores y representantes del sector advierten que las restricciones continúan.
El problema responde a una crisis estructural que arrastra el sistema de combustibles desde hace meses. La ARCH informó este viernes sobre retrasos en el transporte de derivados. Ante esta situación, se activaron protocolos para garantizar el abastecimiento. Entre las medidas anunciadas están la priorización del envío de combustibles hacia terminales estratégicos como El Beaterio, en Quito, y Pascuales, en Guayaquil. También se implementan acciones para fortalecer inventarios y agilizar despachos.
A pesar de estas medidas, el escenario en las estaciones de servicio sigue siendo complejo. Mauricio Cueva, presidente de la estación de servicio Terpel de El Pinar, en el norte de Quito, aseguró que este viernes recibió apenas la mitad del volumen habitual de gasolina extra. “Hoy recibí solo 6 000 galones de extra. En un día normal recibo 12 000”, señaló. Según explicó, aún no tiene confirmación de los despachos previstos para el fin de semana y considera que las restricciones no se resolverán en el corto plazo.
El panorama también preocupa a la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe). Su presidente, Ivo Rosero, aseguró que el problema no responde únicamente a retrasos logísticos temporales, sino a una baja capacidad estructural de refinación en el país. La Refinería de Esmeraldas continúa operando con limitaciones después de los incidentes registrados en los últimos meses y actualmente produce derivados a niveles reducidos debido a vulnerabilidades en su sistema de vapor.
“El problema grave es la falta de capacidad de refinación”, sostuvo Rosero. Explicó que Ecuador depende actualmente de la importación de cerca del 90% de los combustibles que consume, lo que incrementa la presión sobre la logística de abastecimiento. En terminales como El Beaterio, el volumen habitual de despacho de gasolina extra ronda los 150 000 galones diarios, pero durante estos días los cupos se redujeron a entre 100 000 y 120 000 galones.
“Sí hay restricciones, pero no significa que exista un desabastecimiento total”, aclaró Rosero. Según el gremio, estas reducciones afectan directamente a las estaciones de servicio, que reciben menos producto y, en algunos casos, optan por racionar la venta para extender el stock disponible. “Si una estación recibe 30% o 40% menos de combustible, no le queda más que racionar”, explicó Rosero.
El dirigente también señaló que el problema no se limita a Quito. Provincias como Manabí, Imbabura y zonas del Oriente también enfrentan restricciones cuando terminales regionales presentan limitaciones y deben abastecerse desde otras ciudades. A esta preocupación se sumó Alfonso Darquea, presidente de las estaciones de servicio Luz de América y San Bartolo. Aseguró que la reducción en los cupos ya afecta directamente las operaciones y ventas del sector.
Darquea cuestionó además la dependencia que mantiene el país de Petroecuador para la importación de combustibles. “El único importador de combustibles en Ecuador es Petroecuador. Todas las gasolinas que se venden bajo distintas marcas son exactamente el mismo combustible importado por Petroecuador”, sostuvo.
A pesar de que las comercializadoras ya tienen la posibilidad legal para importar combustibles, en la práctica el mercado sigue dependiendo casi totalmente de la estatal petrolera. “Si Petroecuador no importa, no hay combustible en el país”, señaló Darquea.
Mientras tanto, desde el sector gasolinero consideran que las medidas anunciadas por la ARCH podrían aliviar temporalmente la situación, pero no resolver el problema estructural. Rosero insistió en que Ecuador necesita inversión privada en refinación e infraestructura para reducir la dependencia de importaciones y evitar que las restricciones se repitan constantemente.
“La única forma de solucionar esto es permitir inversión privada en refinación y modernizar el sistema”, afirmó Rosero. Por ahora, la incertidumbre continúa tanto en estaciones de servicio como entre conductores mientras esperan que durante los próximos días se normalicen los despachos desde los terminales de distribución.