
Estos días, el calor en Quito se ha vuelto ‘sofocante’ para los citadinos. Según el reporte del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) para este jueves 28 de mayo, la capital ecuatoriana enfrenta una temperatura máxima de 26 °C y una mínima de 11 °C.
Además, se pronosticaron niveles extremadamente altos de radiación ultravioleta para la provincia de Pichincha, anticipando una mañana calurosa.
Guayaquil, por su lado, experimenta una temperatura mínima de 25 °C y una máxima de 33 °C, con una tarde parcialmente nublada y una noche poco nubosa.
Vanessa Loor, una joven guayaquieña que vive en Quito desde hace ocho años, califica el clima actual como “insoportable”. A un lado ha dejado los abrigos, bufanda para su diario vestir. Y por las noches ya no saca las cobijas para cubrirse, más bien opta por un atuendo más ligero.
Asegura que, a pesar de que la temperatura sea menor en Quito, el calor se siente con mayor intensidad que en la urbe porteña. “Quito ha cambiado… se siente la diferencia. Antes usabas abrigo en todos los horarios porque esperabas un ambiente frío; ahora, el calor por las tardes es insoportable”, manifiesta.
Loor también menciona que el protector solar no es suficiente. “El sol es tan fuerte que te arde la piel al caminar”, dice.
Debido a estas condiciones climáticas, los quiteños han adoptado por una moda más típica de Guayaquil, vistiendo pantalones cortos y blusas ligeras durante los fines de semana.
Lo mismo no pasa en Guayaquil, con una temperatura de 26 °C los coterráneos afirmarían sentirse “frescos”, librados por fin de los efectos letales de la radiación ultravioleta. Sin embargo, no es una temperatura sostenida, en un mismo día el clima puede variar, a ratos puede percibirse mucho calor y a los minutos, no tanto.
Pero, ¿por qué, en Guayaquil y Quito -con el mismo indicador de temperatura- no se percibe el mismo nivel de calor?
Jonathan Cedeño, oceanógrafo de la Espol, explica que esto se debe a la altitud. Quito se encuentra a 2 850 metros sobre el nivel del mar, lo que provoca que las radiaciones ultravioletas lleguen con mayor intensidad. En cambio, Guayaquil está a solo 4 metros sobre el nivel del mar.
Cedeño señala que la baja humedad en Quito (61 % en promedio) contribuye a una sensación de calor seco.
“Como Quito está en la altitud, los niveles de humedad también son bastantes bajos. Como no tiene humedad, digamos que eso aumenta esa sensación… es un calor un poco seco el que se experimenta”, menciona.
Además, ambas ciudades están expuestas al efecto isla urbana de calor, donde áreas con cemento y asfalto acumulan calor.
“Predomina el cemento y el asfalto y este tiende a acumular mucho calor y también se disipa muy lentamente por la propia estructura que tiene“, dice el especialista.
El especialista también menciona que en Guayaquil el calor tarda más en disiparse debido a su ubicación tropical. En contraste, los vientos en Quito ayudan a mitigar esta acumulación térmica. “Quito está expuesto a vientos más fuertes que modifican la temperatura”, explica Cedeño.
Recuerda que la ciudad, al igual que todo el país está expuesta a una mayor insolación. “Todo el el país está experimentando altas temperaturas. Vimos en días anteriores de que el Inamhi ha levantado una advertencia meteorológica, y esto tiene que ver con una zona de subsidencia que implica cielos despejados. Si hay cielos despejados, hay mayor nivel de radiación y la radiación hace que las temperaturas sean más altas”.
El Inamhi ha levantado una advertencia meteorológica debido a una zona de subsidencia que implica cielos despejados. Esto resulta en un mayor nivel de radiación y temperaturas más altas. La advertencia indica que el incremento de los niveles de radiación podría extenderse hasta el 29 de mayo e incluso afectar otras regiones como la Sierra y Costa.
Cedeño concluye: “Quizás estos días sean la máxima expresión de esta subsidencia y por lo cual estamos teniendo estos valores altos de insolación”.
Informe extra: Isla urbana de calor.