
El calor extremo puede ocultar señales de alerta cardiovascular. Especialistas y organismos de salud advierten que varios síntomas de un infarto suelen confundirse con agotamiento por altas temperaturas. Esa confusión puede retrasar la atención médica y aumentar el riesgo de complicaciones graves.
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) explicó que el cuerpo realiza un esfuerzo adicional para mantener estable la temperatura interna durante los días calurosos. Ese proceso obliga al corazón, los pulmones y los riñones a trabajar más. La sobrecarga puede provocar infartos, insuficiencia cardíaca y arritmias, además de evidenciar enfermedades cardiovasculares que aún no han sido diagnosticadas.
Los especialistas señalaron que el estrés térmico facilita la aparición de síntomas que revelan alteraciones en la función cardiovascular. Por eso recomendaron vigilar ciertas molestias físicas durante las jornadas de altas temperaturas. Entre las señales de alerta aparece el dolor de pecho. La molestia puede sentirse como presión, opresión o pesadez. También puede extenderse hacia el cuello, la mandíbula, los hombros, la parte alta de la espalda y los brazos, especialmente el izquierdo.
Los médicos también alertaron sobre cambios en el ritmo cardíaco. Las personas pueden experimentar palpitaciones, taquicardia o la sensación de que el corazón late demasiado rápido o demasiado lento. Otro síntoma frecuente incluye dificultad para respirar. Esa sensación suele acompañarse de fatiga intensa y cansancio extremo sin una causa aparente.
Además, algunas personas presentan mareos, vértigo, náuseas y sudoración excesiva incluso cuando no realizan actividad física. La hinchazón en tobillos y piernas también representa una señal de cuidado. Los expertos indicaron que esos edemas pueden ser leves al inicio del día y agravarse progresivamente con el paso de las horas.
Según las advertencias médicas, el calor no solo afecta a pacientes con enfermedades cardíacas diagnosticadas. También puede actuar como detonante de síntomas ocultos y permitir la detección temprana de trastornos cardiovasculares que habían pasado desapercibidos. Por ello, los especialistas recomendaron evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 15:00, horario en el que se concentran las temperaturas más altas y la mayor radiación.
Además, los especialistas pidieron evitar el ejercicio físico extremo durante los días más calurosos. La hidratación cumple un papel clave para mantener estable la presión arterial y compensar la pérdida de líquidos por sudoración. Sin embargo, las personas con insuficiencia cardíaca deben consultar con su médico antes de aumentar el consumo de agua debido a las restricciones que suelen formar parte de sus tratamientos.
Como complemento, los expertos recomendaron consumir frutas frescas y ensaladas por su alto contenido de agua. El NHS también insistió en mantener hábitos saludables a largo plazo, destacando una dieta baja en grasas saturadas y sal, dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol, realizar actividad física regular y controlar niveles de glucosa, colesterol y presión arterial.
Los especialistas insistieron en no suspender medicamentos sin supervisión médica. También recomendaron acudir de inmediato a un servicio de salud si el malestar persiste durante más de 30 minutos, incluso después de descansar en un lugar fresco, o si aparece dolor en la zona del corazón.
Con información de El Tiempo.