César Augusto Sosa

Menos subsidios para unos cuantos ricos

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 87
Triste 2
Indiferente 2
Sorprendido 3
Contento 33

Hasta el año 2004 la venta de gasolinas en Ecuador era un negocio rentable para el Fisco, no así el diésel o el gas de uso doméstico. El subsidio a estos tres combustibles le costó al país USD 275 millones ese año. En el 2014 ya sumaban 3 900 millones por una política de subsidios que coincidió con el ‘boom’ petrolero.

El resultado ha sido una pérdida impresionante de recursos para el Estado, que ha destinado USD 21 700 millones para subsidiar indiscriminadamente gasolinas, diésel y gas durante los últimos ocho años y medio.

La falta de una política de subsidios ha generado distorsiones en el mercado durante más de una década. Por ejemplo, el subsidio más costoso en el 2004 era al Gas Licuado de Petróleo (GLP), que representaba casi las tres cuartas partes del total de subsidios a los combustibles. El año pasado, el monto del subsidio al gas se duplicó y sumó USD 540 millones, pero solo representó el 20% del total, que alcanzó la histórica cifra de USD 3 900 millones.

El subsidio al GLP no es el mayor problema en la actualidad y por eso el Presidente de la República no lo consideró en el Decreto 799 de la semana pasada, con el cual empezó un desmonte de subsidios a la industria. El mayor problema está en el diésel, que representa la mitad de los subsidios a los combustibles, pero la mayor parte está destinado al transporte, cuyo precio no fue revisado. El argumento del Gobierno para tomar esta medida fue que la propuesta vino de las cámaras de empresarios, las cuales han pedido una focalización de los subsidios a los combustibles. El Presidente añadió que la medida afectará a los ricos del país.

Si hay algo de coherencia en el discurso oficial, la próxima medida debiera ser la focalización de los precios de la gasolina súper, e incluso del gas de uso doméstico. Pero este último ya tiene un rumbo definido y no será revisado hasta cuando estén en pleno funcionamiento las cocinas de inducción.

El próximo paso puede ser la revisión de la gasolina súper.