Carlos Alberto Montaner

Siete razones contra la reelección

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29 de April de 2014 00:02

Rafael Correa seguramente intentará reelegirse en Ecuador. Resulta una mala idea. Peor fue Daniel Ortega, quien manipuló Constitución y Parlamento nicaragüenses para alcanzar la reelección perpetua. Como Hugo Chávez, que cambió las reglas y se casó con Miraflores hasta que la muerte lo alejó 14 años después.

La reelección trae más inconvenientes que ventajas, aunque la ejerzan buenos gobernantes, como el brasilero Henrique Cardoso o el costarricense Óscar Arias, demócratas que también modificaron las normas. Uno para mantenerse al mando y el otro para regresar al Gobierno. La reelección no es aconsejable ni en periodos alternos. Tampoco para EE.UU., con dos gobiernos consecutivos. No tiene sentido mandar pensando en unas próximas elecciones.

Hay siete razones que desaconsejan la reelección en sistemas presidencialistas:

1- Obstruye el reemplazo generacional, la competencia entre líderes y circulación de las élites.

2- Refuerza el caudillismo, no las instituciones.

3- En mandatos prolongados, el caudillo se rodea de cortesanos que lo halagan y confunden buscando privilegios.

4- Fomenta relación mercantilista entre el poder económico y el político facilitando la corrupción.

5- Los errores suelen reiterarse por el conocido Einstellung Effect. El cerebro es máquina que aprende y repite los comportamientos.

6- Los viejos gobiernos se fosilizan, se resisten ante las reformas y generan burocracias incompetentes.

7- La no reelección refuerza la conveniencia de seguir planes gubernamentales a largo plazo, pensando en el país. Una obra continua donde el Presidente es un factor transitorio limitado por la ley.

¿Qué es lo ideal? La fórmula mexicana: 6 años y adiós. Podría argumentarse que el PRI, con 70 años de Gobierno no es buen ejemplo, pues sustituyó al caudillo por el partido, pero probablemente hubiera sido peor uno que diez, como los 35 años de Porfirio Díaz. Por eso en 1910 Madero inició la Revolución con la consigna: "Sufragio efectivo y no reelección".

Existe un estrecho vínculo entre los valores sociales y la obra de gobierno. Los políticos salen de la misma tribu de donde salen los ingenieros, curas, soldados o vendedores. Si los países escandinavos resultan los mejor gobernados, es por las virtudes en esas sociedades.

Quizás el complemento ideal para gobiernos presidencialistas de un periodo, sea recuperar el Juicio de Residencia. Institución jurídica romana donde todo gobernante saliente se sometía a una auditoría pública con derivaciones penales. Si había mandado bien, lo honraban. Si había violado la ley, lo castigaban.

Tras ese Juicio de Residencia muy pocos querían volver al poder. Incluso los buenos.