Fernando Larenas

Placeres

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16 de July de 2013 00:05

Hace muchos años se escuchaba una canción romántica que decía "fumar es un placer genial, sensual…" etc. Ya no se oye tanto, cada vez se fuma menos, pero la vida siempre ofrece placeres, unos fáciles de lograr, otros casi inalcanzables para la mayoría.

Entre esos placeres figura viajar por aire, tierra o mar, aunque esto último era más largo y causaba mareos. Por tierra se comenzó con los caballos, hasta que se inventó el automóvil y todos sus derivados como camiones, autobuses, etc. Por aire es más rápido, se llega a cualquier destino en cuestión de horas y en toda clase de aeronaves.

Viajar siempre fue un placer, una oportunidad de conocer lugares nuevos o simplemente llegar a un destino mucho más rápido gracias al desarrollo de la aviación comercial. Cuando el medio de transporte pertenece al Estado, el placer es mayor, porque no cuesta nada al que lo usa y porque, además, el ego de quien viaja en ese avión sube más arriba de las nubes que surca la aeronave. Si además de esto el funcionario embarca a sus familiares y amigos, ni se diga, el placer de viajar es total.

Aunque parezca insólito, el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Henrique Eduardo Alves, usó un avión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) para trasladar a su novia y a su hijo, a parientes de ella y amigos hacia Río de Janeiro. El motivo del viaje obviamente era ir a ver a la Selección brasileña que jugaba una final de fútbol en el Maracaná, pero el honorable legislador, al solicitar el avión, argumentó una reunión de trabajo en la denominada 'Ciudad maravillosa'.

En paralelo a esta anécdota, el ministro de Previsión Social, Garibaldi Alves Filho, primo del diputado Alves, también se dejó contagiar por los placeres de viajar en un avión del Estado y usó otro avión de la FAB con el mismo destino y el mismo propósito: Río de Janeiro, Maracaná, final de la Copa de las Confederaciones, placer, etc. A los pocos días de conocidos estos dos casos surgió una tercera denuncia, con los mismos propósitos placenteros a costa del Estado.

El decreto que norma el uso de aviones de la FAB dice que las naves pueden ser usadas cuando existan motivos de seguridad, de emergencia médica o el desplazamiento definitivo al lugar de residencia del funcionario público cuando deja el poder y sus placeres. Los hechos fueron denunciados por el diario Folha de Sao Paulo en un momento crítico para ese país, con millones de personas en las calles denunciando la corrupción.

Otro diario brasileño, O Globo, reveló cómo los Estados Unidos se dedicaron a espiar a varios países latinoamericanos, algo inadmisible, reprochable. Un dato adicional a estas reflexiones: los dos diarios citados son independientes del poder; sí, son incómodos, denuncian, sacuden a la sociedad, lo contrario sería una prensa muda y la de Brasil no se calló ni siquiera durante la sangrienta dictadura que vivió.