Alfredo Negrete

Piruetas electorales

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Cuandose reconoce un considerable descenso de la economía nacional por parte del Banco Central, aunque se advirtió en el Mensaje a la Nación del 24 de mayo que la crisis estaba controlada, drásticamente en la agenda política del régimen se incorporan dos complejas decisiones.

En el primer caso, las autoridades monetarias instruyen a la banca sobre un obligado informe mensual de retiros monetarios de dólares. Al respecto, es necesario recordar que ya existe un control sobre los depósitos de dólares. Se justifica esta disposición en tiempos en los que se presume un alto lavado de dinero, y es necesario indagar el origen de cifras mayores depositadas en el sistema bancario; pero, en la nueva disposición se ignora el motivo, salvo que se sospeche que el dinero desde el Ecuador puede salir en latas de atún o de sardina.

En el segundo caso, la Asamblea recibió, con el carácter de urgente, un proyecto sobre cambios tributarios para gravar a las herencias y legados.

Una primera versión, que en realidad era un borrador, circuló antes del envío oficial del proyecto y tenía un carácter civilista y tributario. Considerando acaso que esa podría aparecer inocua, el segundo texto que se remitió el viernes pasado fue ideológico y político y se tituló, finalmente Ley Orgánica para la Redistribución de la Riqueza.

Engtonces se logró el propósito político, el debate subió al extremo de provocar iracundas manifestaciones populares de uno y otro bando. Así, la confrontación tiende a crecer hasta los extremos de la polarización donde el régimen nada como pez, pues suma al fervor de sus adherentes el control absoluto del Estado.

La estrategia del régimen no deja de ser riesgosa. Está tocando temas relacionados con la tradición y la cultura social, como son la familia, la propiedad y particularmente la herencia. Se olvidan que las percepciones, incluidos miedos y temores sociales, no se alimentan de cifras estadísticas, sino de malos presagios cuando en la incertidumbre de la economía se produce un alud legislativo.

El régimen cuenta a su favor con la inexistencia de una oposición organizada y coherente. La característica principal de este sector es la dispersión en minúsculos grupúsculos, nuevos o viejos dinosaurios incapaces incluso de ser actores en alguna nueva versión de Jurassic Park. Una gran diferencia con Venezuela, donde el chavismo puede seguir ganando con el voto electrónico y el control del aparato electoral, pero también tiene a una sociedad movilizada, a emblemáticos presos políticos, y una reacción internacional de primar línea de la cual no está lejos el papa Francisco. Por lo menos allá no hay espacio al desaliento, la esperanza está latente.

Entre nosotros una inédita campaña electoral se ha iniciado con piruetas de uno y otro lado. Las calles se alistan para receptar la efervescencia. De un lado se escucha el grito de “fuera los del régimen”; del otro, las primeras estrofas de la Internacional: “arriba los pobres del mundo…