Gonzalo Ruiz

‘Milagro’ kirchnerista

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Milagro Sala está detenida. Fue la enérgica dirigente social de Túpac Amaru, una organización clientelar al servicio del populismo en la provincia argeGOBIERNOntina de Jujuy.

Ni su origen humilde ni su cobijo en una organización popular ni siquiera la protección que le otorgó el poder político del kirchnerismo, detuvieron a una justicia ahora alentada por la pérdida del miedo que imponía el sistema populista.

Las causas que acumula Sala por sospechas de corrupción y uso de fondos públicos, pasarán por revisar los usos y prácticas de una organización paramilitar que construyó para presionar, por el poder del miedo, a varias personas marginadas en búsqueda de un techo que se vieron controladas políticamente por la dirigente.

Ya hace un par de años el programa de televisión del periodista Jorge Lanata denunció el bloqueo a un reportaje que denunciaba el poder fáctico de la dirigente disfrazada en su liderazgo popular. Milagro Sala se ‘incautó’ de la cámara y algunas de las grabaciones nunca pudieron salir al aire, pero la denuncia quedó formulada.

Lo curioso del poder y las relaciones que acumula Milagro Sala es que el papa Francisco se mostró preocupado por su detención. Ella realizaba, hará un par de semanas un ‘acampe’ una toma de una plaza pública para protestar contra el Gobierno provincial de Jujuy.

El gobernador Gerardo Morales, un militante prestigioso y exenador de la Unión Cívica Radical, logró su propio milagro. Derrotar al Frente para la Victoria y su poder hegemónico con una alianza entre la entente de Cambiemos, que apoyaba a Macri, y El Frente Renovador, de Sergio Massa, ambos candidatos presidenciales y opositores a Cristina Fernández de Kirchner.

La protesta de varios sectores sociales, entre ellos los minoritarios trotskistas del grupo Quebracho, desembocó en una marcha en Buenos Aires y su propio ‘acampe’ solidario con Milagro Sala en la misma Plaza de Mayo, en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional).

También organizaciones de DD.HH. se mostraron preocupadas por lo que caracterizaron como la criminalización de la protesta social, que fue la primera imputación que buscaba justificar la detención de la dirigente, antes que se sumen otras causas a un expediente cada vez más voluminoso.

Algunas de esas organizaciones no han sido tan vigorosas al reclamar, por ejemplo, la detención y condena al dirigente político Leopoldo López en Venezuela.

Mientras los allanamientos a las casas de Sala, la publicación de las capturas de dron de una de sus residencias con piscina y tres pisos, el regalo de un auto Smart entre varios amigos van acumulando razones para investigar presuntos actos reñidos con la ley.

Lo cierto también es que el gobierno del centroderechista Mauricio Macri no lo tiene fácil con la polarización social y la capacidad de movilización que sabe manejar muy bien la oposición kirchnerista y su aparato de masas de raíces peronistas.