Enrique Echeverría

Magia y desilusión

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¿Dónde está la bolita? No está, pero los bobalicones presentes en la feria popular apuestan y pierden su dinero. En nuestro Seguro Social se ha producido un caso de magia negra. La “bolita” vale dos millones y medio de dólares. Es la deuda del Gobierno para cubrir gastos de atención médica, pagar a pensionistas y jubilados; y atender enfermedades catastróficas. Pero esta “bolita” ha desaparecido. ¿La magia?: que la Ley que creó esta obligación no tiene Reglamento, según dice el mago del IESS ataviado con turbante y bola de cristal. (La Constitución dispone, en el “Art. 147, que es atribución del Presidente).

La desilusión. En el proceso electoral en el que, antaño, hasta se agredían, hoy impera una corriente de abulia y burla. En las redes sociales, con mensajes que provocan no solo risa sino carcajada. Por ejemplo: un candidato ofrece un millón de empleos en cuatro años; a seguida, el revolucionario de gobierno ofrece 250.000 empleos cada año. En el “meme” aparece el profesor Jirafales (de la serie del Chavo del Ocho); hacen las cuentas y los cuatro dividendos de 250 000 suman el mismo millón. Chavo pide al profesor: a este candidato, póngale cero.

Es preocupante recordar que hace 50 años el clima electoral fue parecido. El Historiador y Académico Dr. Germán Rodas Chávez nos recuerda cómo, en aquel entonces estudiantes de la Universidad Central armaron la candidatura presidencial de don Eusebio Macías Suárez, “líder de las masas trigueñas”. Todo era fiesta. Los ciudadanos compraban el “bono de la victoria” para financiar los gastos.

El candidato hacía propaganda en bicicleta; y pronunciaba sátiras para el jolgorio popular, como ésta: “Para suprimir la grave pobreza entregaré a los hogares ecuatorianos una maquinita para fabricar billetes”.

La concentración mayor con asistencia de miles de seguidores por el binomio conformado con el postulante a Vicepresidente, J.M. Colem, tuvo lugar en la Av. 24 de Mayo. A fin de que funcione la natural sospecha, la tarima para los discursos se levantó junto a la Iglesia del Robo. Animosos partidarios, entre ellos el Jefe de campaña Plinio López Moral, presentó al candidato “triunfador”.

El señor Macías, en su discurso, entre las frases que provocan hilaridad, dijo: Mi programa de gobierno se funda en tres puntos básicos: el primero, el segundo y el tercero.

Al final, incluido el autor de esta nota (que actuó como cómplice), portamos a hombros al candidato y por la calle García Moreno se lo llevó hasta Carondelet para dejarlo en el sillón presidencial. La Policía no permitió y los alojamos en el Hospicio de la calle Ambato.

Los organismos electorales no aceptaron la inscripción de las candidaturas.
¿Dónde está la bolita de dos y medio millones del IESS? Hay tiempo todavía: dicten “el Reglamento” ¡Ahí está la bolita!