José Ayala Lasso

¿Sonrisas con Estados Unidos?

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Al escoger sus amistades, los Estados piensan en la mejor manera de servir a sus intereses o legítimas conveniencias y aplican una escala de prioridades que depende de diversos factores, entre ellos la geografía y la historia, así como la economía, la cultura y las afinidades ideológicas. En última instancia, cada Estado procura asegurar, como objetivo supremo, en lo interno y lo externo, el bienestar espiritual y material de su pueblo.

En política internacional es indispensable analizar con objetividad las consecuencias posibles de cada una de las opciones. La diplomacia se ejerce en un mundo real, en el que hay que conciliar tanto los principios como los intereses propios y los derechos de los demás.

Por ser un país pequeño, al Ecuador le convienen los procesos de integración que aumenten su capacidad de negociación y contribuyan a vigorizar al conjunto de América Latina. Como su economía está vinculada a Estados Unidos y Europa, ha de procurar la ampliación de esos mercados sin perder de vista que, en este campo, sus vecinos más cercanos son sus principales competidores. Es correcto, al mismo tiempo, estrechar las relaciones económicas con todos, previendo el desarrollo futuro de la economía mundial. Por eso tienen importancia la Cuenca del Pacífico, la Alianza del Pacífico, China, Rusia, la India. Con menor prioridad, Kuwait o Qatar. Patiño visitó Kuwait hace dos años e informó que había conseguido una inversión de 10 000 millones de dólares. ¿Se ha concretado en algo tal gestión? Ojalá no estemos preguntando lo mismo sobre Qatar en el futuro.

En buena hora, al abrir los ojos a la realidad económica, después de años de voluntaria ceguera, el Gobierno resolvió negociar seriamente con la Unión Europea. Ojalá sus devaneos ideológicos no obstaculicen la formalización del acuerdo alcanzado. Es hora de dar prioridad a la relación general con los Estados Unidos, especialmente en el campo económico. Correa ha encargado al Ministro de Comercio Exterior y no a la Cancillería la conducción de las conversaciones con Washington para reactivar la posibilidad de un acuerdo comercial. Las perspectivas que se abrirían son importantes pues Estados Unidos es aún la primera potencia mundial. Correa puede mantener intactas sus ideas sobre los peligros del imperialismo y tomar las medidas necesarias para prevenirlos, pero no puede seguir perjudicando al país por prejuicios ideológicos.

Es positivo que la subsecretaria Jacobson, del Departamento de Estado, haya visitado nuestro país. Patiño dice que el comercio fue uno de los temas principales examinados con ella. Fuentes bien informadas lo desmienten. Ojalá se inicie un diálogo respetuoso y franco, única manera de llegar a entendimientos inclusive en temas como Angostura, extradición y propiedad intelectual.