Carlos Arsenio Larco

Para el escritorio de Lenín

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Presidente, buenos días. 2 de 3 temas que traté en mi anterior esquela se han cumplido: 3 bajas de “colaboradores” que así transparentaron que prefieren primero ser incondicionales de las consignas tribales, que del deseo y oportunidad de ayudarlo a servir al país y su gente. Faltan varios nombres más, prioritariamente en el área económica. En Deporte de Alto rendimiento se comienza a hacer lo correcto: apoyo sí, pero contra resultados de alto nivel: se acabaron los amigos becados. Temas muy urgentes: ¿Cómo es posible que SRI, unidades de investigación de lavado de activos, Superintendencia de Bancos y la supuesta “Inteligencia” no se hayan dado cuenta de que en Ecuador operaba un “banco” sin autorización, y movió –según Fiscalía- más de 150 millones?. ¡Y nadie supo nada!. Y si estas irregularidades administrativas pasaron de agache, ¿acaso no estarán pasando peores cosas con el dinero del criminal narcotráfico?

Claro, en un país en donde se declaró desde la palestra del Júpiter olímpico que las coimas y sobornos no afectaban a la economía de los proyectos; en el que un investigado en sobornos internacionales entrega a la Fiscalía un cheque por más de 2,5 millones de dólares que “alguien desconocido le depositó en cuenta hace más de un par de años, y no sabía quién” y no se lo sindica; en ese tipo de país, todo será posible, a menos que bajo el liderazgo de un Presidente de ética férrea y decisiones valientes 15 millones de ecuatorianos se levanten en un referendo y destruyan la infraestructura jurídica fríamente calculada para ostentar todo el poder. Y ese liderazgo le corresponde a Usted, Lenín, pero tiene que actuar ¡ya¡, ¡ahora! Me he preguntado ¿qué pasaría si por alguna razón (que Dios no la permita) Usted desaparece, y el No-Renunciante llega a asumir la Presidencia, y la Tribu vuelve a llenarse de poder? Es ahora, Presidente, no, más bien era para ayer, antes que que la Tribu quiera convocar a una muerte cruzada. Enfóquese en esto más que en asuntos subordinados. Mi Biblia dice: la Ley es buena si uno la usa legítimamente. Hay que convocar urgentemente a una consulta para reformar con el voto directo el andamiaje jurídico montado, y revocar el nombramiento de quienes con sus actuaciones han demostrado que fueron elegidos para consignas de protección a través de la lentitud, la ambigüedad y la lealtad a la Tribu y a su Jefe. Ese es el apoyo que necesita hoy del pueblo que votó por Usted y también del que no votó por Usted pero valora su esfuerzo por dejar en claro que Ecuador no está consagrado a la adoración del dios verde (billete o membrete), al culto a la personalidad de ningún semi-dios que dice encarnar a la Patria profunda, ni a las consignas tribales de grupo alguno que a cuento de revolución, terminó blindando la actividad de una élite. El pueblo lo respaldará abrumadoramente, Presidente.

Columnista invitado