Carlos Rojas

El CNE y el espejo de Tibisay Lucena

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Si hay una funcionaria a la que la nueva mayoría opositora de la Asamblea venezolana debe exigirle cuentas es
la presidenta del Consejo Nacional Electoral de ese país: Tibisay Lucena.

Sin desconocer los méritos electorales del chavismo, que fueron muchos y contundentes, las críticas que ha recibido por la forma en la que ejerce su cargo han sido permanentes. Se le señala su poca independencia frente al chavismo, comportamiento que ha debilitado la democracia y polarizado su sociedad.

Alrededor de su gestión se ha cuestionado, en varios procesos, la composición de los padrones electorales, el alargue discrecional de los horarios de votación, las interminables esperas para conocer los resultados en un país que se precia de tener el sistema de votación automatizada más moderno. También ha sido polémica su tolerancia frente a los candidatos y miembros del gobierno que transgreden las normas electorales, comportamiento muy distinto al que ha tenido con los observadores internacionales que han estado cerca de la oposición.

Las semejanzas y empatías entre los sistemas políticos de Ecuador y Venezuela obligan a que el CNE ecuatoriano mire de cerca al organismo que, desde hace una década, dirige la señora Lucena. En 10 meses más, en Ecuador habrá tomado ritmo una campaña electoral matizada por un país en crisis económica que exigirá a sus candidatos golpes de timón y cambios estructurales.
No han sido pocas las ocasiones en que políticos, sectores de opinión y organismos internacionales han criticado al CNE por su cercanía con Alianza País. Hace pocos días, incluso, un portal de noticias puso nuevamente en duda la transparencia de los resultados de la consulta del 2011, con la cual el oficialismo logró el control de la justicia.

El CNE debe garantizar la confianza y la convivencia políticas. Si el pluralismo no ha sido su característica, por el origen de sus vocales, una impecable conducción del proceso electoral los hará trascender. Es bueno mirarse en el espejo de Tibisay Lucena.