Oswaldo Jarrín R.

Arbitrariedad fronteriza

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El país se acostumbró al abuso de poder, particularmente en las decisiones políticas internacionales, practicadas con una audaz improvisación. Es una cultura política negativa que resta atención a decisiones autoritarias porque están seguidas de campañas de propaganda y justificaciones, que al no resultar favorables a sus intenciones, se opta por calificarlas como de buena fe o parte de proyectos sociales

Es el caso de la zanja de tres por tres metros, excavada por el Ecuador en el 2013, en el Límite político Internacional con Colombia y últimamente la construcción de un muro de cuatro metros de alto en la frontera entre Ecuador y Perú, en el margen del canal de Zarumilla. En ambos casos la finalidad es controlar el contrabando, aunque la construcción del muro en mención sea disimulada por ser parte de un parque lineal de apoyo a la comunidad.

La construcción de la zanja, en la frontera norte, luego de los reclamos diplomáticos y de la población fronteriza, se transformó en una vía carrozable en la cual se cobraba peaje por parte de los particulares que se vieron afectados por la división arbitraria, sin lograrse los propósitos de control de contrabando.

En el caso del muro en construcción en la frontera con el Perú, la Cancillería peruana, ha presentado una nota diplomática de rechazo, solicitando la suspensión inmediata de la construcción, además de la protesta por la población fronteriza.
En este tipo de situaciones, no obstante que a simple vista se destaca ausencia de liderazgo estratégico y abuso de poder, se puede interpretar que no funciona el método de aprendizaje mediante ensayo error, en los Ministerios de Relaciones Internacionales y de Defensa, a quienes legalmente corresponden los temas fronterizos; más aun, al haber constatado que el error cometido de se corrigió, se ha conducido a un nuevo error de mayor consideración en el sur.

Se interpreta también una extensión de la anomia comúnmente aplicada en la política interna hacia la del exterior; es decir, un desprecio por las leyes y normas vigentes, que para el caso son: Decreto Ejecutivo 433, mediante el cual se determinan las Zonas de Frontera y Áreas de Reserva, Ley de integración de Zonas Fronterizas, Resolución 502 de la CAN, Acuerdos Binacionales de Integración fronteriza ZIF así como los Gabinetes Binacionales afamados por el gobierno y luego desconocidos.

Las implicaciones resultan serias, porque las entidades gubernamentales responsables de la construcción como el Miduvi, MTOP, Gobernación, no son las facultadas legalmente, además de que con su discrecionalidad demuestran una falta de lógica elemental, coordinación y una conducta contraria a derecho desde el momento en que desbordan a los organismos legales.

Columnista invitado