Óscar Vela Descalzo

Los campos del amor

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El meloso nombre de este lugar ubicado al sur de California, no logra tapar los abusos y el horror en el que viven miles de mujeres que llegan a las plantaciones de fresas, al otro lado de la frontera, para vender su cuerpo a los obreros mexicanos que laboran en aquellos campos.

Pero la historia no se queda ahí, entre las sábanas mugrosas de los moteles improvisados para que los labradores descarguen las ganas, sino que todo se remonta muchos años atrás, siglos incluso, a la época prehispánica en la que, al parecer, se desarrolló este perverso negocio en la pequeña ciudad de Tenancingo, un Municipio del estado de Tlaxcala, México, lugar que se ha ganado el tristemente célebre apelativo de ser “la tierra de los proxenetas”.


En Tenancingo y sus alrededores abundan las historias de niñas vendidas a tratantes de blancas, que se las llevan hacia el otro lado y las dejan allí, secuestradas y en condiciones infrahumanas, al servicio de los protervos intereses de sus “padrotes”.

La gran mayoría de ellas no regresa nunca a su ciudad natal, muchas incluso desaparecen para siempre sin que se sepa jamás cuál fue su destino. Pero como si le hiciera falta algún otro aliciente a esta historia de terror, la cruel realidad en la mayoría de los casos de las mujeres desaparecidas es que estas son vendidas por sus propias familias, normalmente por el padre o sus hermanos que fungen de proxenetas locales, casi siempre con el consentimiento o la complicidad de sus madres.


Estas espeluznantes historias de las mujeres de Tenancingo (también de otras ciudades mexicanas asoladas por traficantes) han dado material a distintas obras que buscan denunciar su realidad. El escritor mexicano Jorge Volpi fue el autor del guión de la película ‘Las elegidas’, que se estrenó en el festival de Cannes el año anterior. Hace pocos días presentó su nueva novela bajo el mismo título (Alfaguara, 2015).

En ella se relata la odisea de Azucena y Violeta, dos jóvenes que son llevadas como prisioneras a los campos del amor con promesas engañosas de un falso novio o de algún trabajo tentador en academias de modelaje estadounidenses.

Esta novela de Volpi, escrita en verso, resulta conmovedora e impactante. También el recordado escritor del ‘boom’ latinoamericano, el chileno Roberto Bolaño, tuvo una fijación por este oscuro tema de las desapariciones de mujeres en México. Dos de sus obras cumbres: ‘Los detectives salvajes’ y ‘2666’, se introducen en el mundo de los recurrentes casos desapariciones reportadas en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos.

Aunque en sus obras las locaciones están más bien cercanas a Ciudad Juárez, estado de Chihuahua, al parecer el origen y desenlace de estas tragedias son similares. 
La literatura y el cine se convierten en este caso en instrumentos esenciales para descubrir y denunciar los horrores de las mafias de traficantes de seres humanos, mafias que en ocasiones operan más cerca de lo que imaginamos.