Enrique Echeverría

Las ballenas

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7 de April de 2014 00:03

Luego de corto tiempo, cerca de nuestras playas tendremos a la vista ballenas. Nuestro mar es el lugar ideal para su reproducción.

Sobre el tema de las ballenas, la Corte Internacional de Justicia ha emitido una sentencia ciertamente histórica y de alcance mundial. Publica este diario, en su edición de martes 1 de abril bajo el título "Drásticas medidas contra la extinción de ballenas", esta información: "Japón debe detener la caza de ballenas en el océano Antártico, ordenó ayer la Corte Internacional de Justicia, al estimar que Tokio realiza la actividad comercial haciéndola pasar por científica".

Greenpeace inclusive ha fotografiado faenas de caza de ballenas; y a lo largo y ancho del mundo entidades ecologistas se han preocupado de esta práctica que amenaza la subsistencia de la especie.

Japón respetuoso de la decisión judicial, anunció que la acepta, por ser vinculante.

En el año 2006 se produjo la cacería más numerosa: 866 ejemplares. Ante semejante hecho, ese mismo año la prohibieron para actos comerciales, pero Japón ha obtenido una licencia basándose en fines científicos que no los ha respetado, conforme la sentencia de la Corte Internacional.

Quienes vemos televisión internacional nos enteramos, gracias al programa Animal Planet, sobre la manera como capturaban a las ballenas en el Antártico; las izaban completas hasta el enorme barco pesquero y lo introducían a su interior. Se decía que, adentro, funcionaba una fábrica en la que faenaban al cetáceo, para aprovechar básicamente su carne, pero también el aceite y residuos útiles.

En el programa de televisión era impresionante observar a dos pequeñas embarcaciones, una de las cuales portaba un helicóptero, enfrentando al enorme pesquero para impedirle que capture. Su tripulación, con este enfrentamiento -al parecer- consiguió bastante, pues disminuyó el número de ballenas capturadas.

Estas pequeñas embarcaciones y su tripulación son parte de una entidad denominada Sea Shephers.

Pero en el océano no solo corren peligro las ballenas, sino también los tiburones, cuyas aletas las venden por altos precios debido a la creencia de que contienen energizantes especiales. En el extremo y por cuanto el Gobierno del Ecuador prohibió su captura, personas sin escrúpulos los pescan mar adentro, les cortan las aletas y los devuelven al mar donde perecen.

En el mar territorial ecuatoriano, sobre todo cercano a las Islas Galápagos, hay abundancia de tiburones, a los que deben proteger.

Trabajan en esa noble tarea muchas entidades, entre las que se puede mencionar -solo como ejemplos- al Ministerio del Ambiente, la Armada Nacional, la Dirección del Parque Nacional, la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional, el Centro Ecuatoriano de Derecho Ambiental y numerosas más, en acción y preocupación permanentes.