María Cárdenas R.

Alianza País

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21 de March de 2014 00:03

¡Este es el momento justo! Momento para respetar la decisión del pueblo votante y su elección. Demostrar que lo que existe en el país es una alianza de país, en la que, ganen o pierdan en porcentajes, alcaldías, prefecturas o concejalías, demuestren que es un Gobierno para todas y todos y, que su mayor cualidad, además de servir a las ciudades, es la disposición de servir a las recientemente electas autoridades sin diferencias de banderas. Esto es, dispuestos a apoyar decididamente a la ciudadanía a través de sus nuevas autoridades, incondicionalmente, sin distinción de ideologías o banderas, porque ellos merecieron el voto del pueblo.

No es el momento de descuartizar al país como ganado en un camal con bajezas y propaganda meramente política. No es el momento de dividir organizaciones políticas que nacen, copias exactas a las propuestas por el actual Mandatario, con gente nueva, preparada y con ganas de servir. No es el momento de obligar a uno o varios de ellos o los miembros de sus organizaciones políticas, a hacerse a los mandamientos del partido gobernante para así y, quizá sólo así, obtener los fondos y el apoyo necesarios, sobre todo justos, derecho natural y en toda corrección, para lograr las obras indispensables para el desarrollo local y nacional y la meta de conseguir un nivel de vida mejor para todos y todas.

El pueblo ya no permitirá que las autoridades electas por ellos, en libre y consciente ejercicio de democracia, sean coartadas en su ejercicio de labores, construir, lograr créditos, cambiar, excluyendo la obligación de continuar aquello que consideren bueno y, en pocas palabras, servir. Son personas valiosas, desde el aguerrido Nebot que en más de una ocasión ha obtenido la preferencia de la ciudadanía hasta un atrevido Rodas que lo logró en contra del inmenso aparato de propaganda central, pasando por todo tipo de personajes, cada uno con sus propios valores y cualidades, que merecen el respeto del gobierno central y, más allá del respeto por lo que son, porque fueron electos por el pueblo, por todos y todas. Los electos, hoy en día, son una extensión del pueblo de su región y buscan, por esa obligación adquirida a través del voto, lo mejor para cada grupo específico.

El Gobierno central, si practica lo que predica, debe facilitarles el camino, trabajar junto a ellos, no hacerles guerra porque no pertenecen a su movimiento sino brindarles su experiencia para lograr lo extraordinario, guiarles como si fueran de sus propias líneas para brindar bienestar, ser sensatos y procurar la unión del país. Valga la redundancia, no vale la pena ni hablar de oposición, peor aún de actuar como que los políticos electos fueran diferentes a los propios del partido, pues esa fórmula se ha vuelto cansona, los resultados a futuro se ven, si no aquí, en otros lugares y esos deben espantarnos.

Queremos vivir y sentir en positivo. Que nuestros políticos se sientan lo que son, los representantes del pueblo y que solo por un voto pueden perder su preferencia. Este es el momento preciso para demostrar que Alianza País busca no sólo tranquilizar sus filas, sino comprometerse en una alianza con el país.