En Quito está prohibido mutilar la cola o las orejas de un perro por motivos estéticos desde hace algunos años . Sin embargo, aún se puede ver en las calles a perros jovenes o a cachorros con la cola cortada. Foto: Pixabay.

En Quito está prohibido mutilar la cola o las orejas de un perro por motivos estéticos desde hace algunos años . Sin embargo, aún se puede ver en las calles a perros jovenes o a cachorros con la cola cortada. Foto: Pixabay.

¿Por qué no se debe cortar la cola o las orejas a un perro?

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

En algunos países-incluido el Ecuador- era común la práctica de cortar la cola de los perros o las orejas por motivos estéticos. Recientemente, España prohibió esta práctica y en Quito existe esta prohibición desde hace algunos años.

La razón detrás de la eliminación de esta costumbre está relacionada al bienestar animal. “Es totalmente innecesario, además de cruel, pues la mayoría de las prácticas son por una mal llamada estética”, dice Victoria Melo, rescatista de Lucky Bienestar Animal.

Según el veterinario Diego Alarcón, de la clínica Peticure, un procedimiento realizado de forma profesional no causará sufrimiento al animal, pero ese no es el problema. “Todo lo que sea una amputación debe ser analizado en base al costo beneficio”, indica. En casos de tumores o accidentes, donde se deben amputar algunas partes del cuerpo, el beneficio a la salud del animal es mejor que el costo de no hacerlo.

La cola es muy importante para las mascotas. “Los perritos se comunican a través de posturas. La posición de su cola hace que sus pares sepan si está nervioso, tranquilo o agresivo”, cuenta.

Las orejas ayudan a regular la temperatura del cuerpo gracias a los grandes vasos sanguíneos que tienen. Los elefantes, por ejemplo, tienen orejas muy grandes para que al enviar la sangre a esta parte del cuerpo esta se enfríe antes de regresar al resto del organismo.

En el caso de perros como los pitbull, doberman y algunos dogos se cortaban sus orejas para que no tengan un punto débil para peleas. En el caso de los schnauzer se realizaba esta práctica para mantener sus orejas levantadas y así obtener mejores puntuaciones en concursos de belleza canina.

“A los perros de pelea les cortaban las orejas porque cuando estaban en un enfrentamiento y sufrían mordidas, los animales tenían hemorragias grandes que podían incluso llevar a una anemia o a la muerte”, agrega Alarcón.

Para el especialista veterinario, el debate ético ya no existe pues la ley en Quito es muy clara y prohíbe esta práctica, por lo que el cumplimiento es obligatorio. El Artículo 8 de la Ordenanza 048 del Distrito Metropolitano de Quito prohíbe “practicarles o permitir que se les practique mutilaciones innecesarias y estéticas salvo el caso de tratamiento veterinario especificado para alguna patología”.

Sin embargo, aún se ven cachorros o perros jóvenes con colas y orejas cortadas. Esto constituye una infracción grave sancionada con una multa del 45%-90% de una remuneración básica unificada. Las autoridades municipales también pueden retirar al animal de su tenedor.

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