5 de July de 2011 00:02

¡Qué mal!

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

Señor Presidente, usted ofreció gobernar con manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes. ¿Manos limpias? Las tienen sucias al interferir con la justicia, al no dar trámite a ninguna fiscalización, al permitir que la corrupción se propague en todas partes y a todo nivel. ¿Mentes lúcidas? Que lucidez pueden tener con nueve reformas tributarias, con leyes cambiantes, con ministros que se contradicen entre sí. ¿Corazones ardientes? Debo reconocer que eso sí lo tiene. Un corazón encendido pero con amargura, odio y mentira que lo demuestra cada sábado. Como cristiano que dice ser debería conocer Mateo 12:34b-35: "De lo que abunda en el corazón, habla la boca. El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en él, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en él".

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)