19 de June de 2009 00:00

Espionaje

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Pablo Ortiz García

Los servicios de inteligencia antes realizados por las Fuerzas Armadas y la Policía, se desmantelan.

Se los traspasó, mediante Decreto Ejecutivo, al Ministerio Coordinador de Seguridad Interna y Externa.

Ahora se llama Secretaría de Inteligencia, a cargo de una persona nombrada directamente por el Presidente de la República.

Con la expedición del Decreto, las labores de estos Sherlock Holmes estarán supeditadas a la decisión del Poder Ejecutivo.

Se anuló la independencia y ahora serán investigados todos, excepto los agnados y cognados de ciertos funcionarios públicos.

El nuevo sistema nacional de inteligencia tiene que “detectar las fugas de información”. ¿En dónde? ¿De quién? ¿Para quién? El Decreto crea la Secretaria de Inteligencia, debiendo expedir los “procedimientos particulares destinados a adquirir y procesar la información de interés para el Estado”. Ojalá respeten estos detectives el derecho constitucional a la libertad, bastante deteriorado últimamente. Los habitantes de este país, informamos sobre los activos que tenemos, a pesar de la cuestionada Declaración Patrimonial. Estamos en los sistemas del Servicio de Rentas Internas, en lo referido al pago de impuestos. La Superintendencia de Bancos conoce del dinero que tenemos en las instituciones financieras.

Las propiedades inmobiliarias constan en un registro público (el de la Propiedad), y las inversiones en papeles, en la Superintendencia de Compañías. La Policía tiene archivos de los vehículos.

El Jefe del Poder Ejecutivo tendrá acceso directo y podrá disponer la investigación de todo aquel al que le tenga “especial afecto”, o de aquel que le estorbe. En manos de militares y policías los servicios de inteligencia, eran ajenos a los vaivenes de la política.

No recuerdo que en época democrática, los uniformados hayan espiado a personas contrarias a un Régimen, ni que su trabajo haya sido utilizado como arma para amedrentar opositores. Sin embargo, de acuerdo al Decreto presidencial, el nuevo sistema nacional de inteligencia es la “forma más elevada de información requerida para decidir asuntos vitales de la conducción política y estratégica del Estado”.  ¡Vaya! ¡Vaya!

En el considerando cuarto del Decreto que analizo, se dice: “Que para garantizar la seguridad pública y del Estado, es necesario el concurso de la inteligencia”.  ¡Maravilla! ¿Acaso en manos de los militares y policías la inteligencia escaseaba, y por tanto, no era manejado con profesionalismo?

Me preocupa cómo se van destruyendo las instituciones del Estado. La información de los ciudadanos en manos del Ejecutivo. Los organismos de control, en manos del Ejecutivo. Los poderes, Electoral y de Transparencia, en manos del Ejecutivo. Un gran número de jueces, en manos del Ejecutivo. ¡Ojalá el Ejecutivo se quede manco!

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)