
La llegada de la derechista Keiko Fujimori a la Presidencia de Perú alinea al país andino con el eje de derecha de Latinoamérica, cercano a la Administración de Donald Trump en EE.UU.
Además, China se consolida como el principal socio comercial de la economía peruana, destacando el puerto de Chancay como punta de lanza en la expansión de su influencia en Sudamérica.
Pese a que Trump nunca apoyó públicamente a Fujimori en la campaña ni la felicitó directamente por su triunfo electoral, ella ha manifestado su interés en que Perú se integre en el “Escudo de las Américas”, una iniciativa promovida por el mandatario estadounidense para crear una alianza en el continente contra el crimen organizado transnacional.
La mayoría de los líderes de América Latina presentes en la fotografía inaugural del “Escudo de las Américas” asistirán a la investidura de Fujimori, prevista para el próximo martes 28 de julio, fecha en la que Perú celebra su independencia. Entre los mandatarios que asistirán se encuentran:
Fujimori ya asistió, cuando aún era candidata presidencial, a la investidura de Kast. Con él existe sintonía para colaborar especialmente en asuntos migratorios, especialmente en los cruces de ciudadanos de terceros países, principalmente de Venezuela.
No estará presente el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella. Sin embargo, se espera que se normalicen las relaciones entre ambos países, luego de que se rompieran cuando Gustavo Petro reclamó la restitución del encarcelado presidente Pedro Castillo y no reconoció a Dina Boluarte como su legítima sucesora.
Las relaciones rotas con México son más difíciles de recomponer. Esto ocurrió después de que el entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador demandara la libertad de Castillo y no reconociera a Boluarte, postura sostenida por su sucesora, Claudia Sheinbaum. Todo dependerá de la postura que adopte la nueva mandataria peruana respecto a la solicitud de gracia presidencial presentada por Castillo para quedar exonerado del cumplimiento de su condena.
Respecto a Venezuela, Perú anunció que reanudará las relaciones bilaterales que llevaban rotas desde 2024. Esto ocurrió cuando el Ejecutivo peruano reconoció como presidente electo al opositor Edmundo González Urrutia, en lugar del ahora encarcelado Nicolás Maduro.
El acercamiento más profundo a la órbita estadounidense que pretende Fujimori puede afectar los lazos comerciales con China, su principal socio comercial actualmente. China tiene en Perú uno de sus enclaves estratégicos con el puerto de Chancay, donde la naviera estatal china Cosco ha invertido 1 300 millones de dólares.
Como accionista mayoritario del puerto, Cosco deberá decidir si emprende la segunda etapa del proyecto, que requerirá una inversión similar. Esto ocurre en un contexto donde Fujimori ha impulsado un mayor acercamiento militar con EE.UU., incluyendo propuestas como la compra de aviones F-16 y la construcción de una nueva base naval.
También están en el horizonte los estudios para diseñar una ruta ferroviaria que conectaría Chancay con el puerto brasileño de Bahía, una obra faraónica que China quiere impulsar para abrir esa ruta comercial.
Elaborado con información de EFE.