
La madrugada de este lunes 29 de junio, un atentado en Quito impactó las instalaciones de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom). La detonación causó daños materiales significativos tanto en Arcom como en el edificio del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que se encuentra frente a la institución. Un guardia de seguridad sufrió lesiones leves debido a la onda expansiva, pero recibió atención médica y se encuentra fuera de peligro.
Este atentado ocurre solo cuatro días después de otra alerta relacionada con explosivos en la capital. El 25 de junio, la Unidad Antiexplosivos de la Policía Nacional llevó a cabo una detonación controlada de un artefacto encontrado en los exteriores del Complejo Judicial Norte. En esa ocasión, también se hallaron mensajes con amenazas dirigidas a jueces. Aunque ambos incidentes tienen circunstancias distintas, la sucesión de estos episodios genera preocupación sobre la seguridad de las instituciones públicas en Quito.
El mayor Jorge Pastor, jefe del Grupo de Operaciones Motorizadas del Distrito Eugenio Espejo, informó que el atentado ocurrió alrededor de las 03:45 horas. Las primeras investigaciones indican que desconocidos colocaron dos artefactos explosivos en los exteriores de Arcom, los cuales fueron activados manualmente y detonaron simultáneamente. Durante la inspección, se encontró un panfleto dirigido al director de Arcom, cuya autenticidad está siendo analizada por Criminalística.
Juan Carlos Blum, ministro de Ambiente y Energía, condenó el ataque afirmando: “El ataque constituye una reacción de quienes buscan frenar las acciones del Estado contra la minería ilegal. Condenamos el atentado contra las instalaciones de Arcom en Quito”. Además, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, aseguró, en su cuenta de X, que el Gobierno responderá con firmeza ante estas acciones: “Pretenden intimidarnos, pero a quienes hoy intentaron sembrar miedo, les responderemos con contundencia: la cárcel o el infierno”.
Este atentado se suma a otro ocurrido el 12 de junio en Machala, provincia de El Oro, donde hombres en motocicleta lanzaron un artefacto explosivo contra las instalaciones de Arcom. Aunque no hubo víctimas fatales, sí se reportaron daños materiales y evacuaciones. En ambos casos se encontraron panfletos dirigidos a funcionarios de Arcom, lo que sugiere un patrón preocupante.
A pesar de que las autoridades no han confirmado una relación directa entre ambos atentados, la repetición de ataques contra instituciones estatales y el uso de explosivos mantiene abiertas varias líneas de investigación tanto en Quito como en Machala.
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Dos artefactos explosivos detonaron la madrugada del 29 de junio de 2026 en los exteriores de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), causando daños materiales y dejando un guardia de seguridad con lesiones leves.
Según la Policía Nacional, la explosión ocurrió alrededor de las 03:45. La onda expansiva afectó las instalaciones de Arcom y el edificio del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ubicado frente a la entidad.
Las primeras investigaciones indican que los explosivos fueron colocados en el exterior del inmueble y activados manualmente.
Las autoridades hallaron un panfleto dirigido al director de Arcom, cuya autenticidad está siendo analizada por Criminalística.
Durante la inspección del lugar, la Policía recopiló evidencias para determinar a los responsables del ataque y esclarecer el contenido del documento encontrado.
La investigación permanece abierta y las autoridades analizan distintas líneas para identificar el origen y la motivación del atentado.
Autoridades del Gobierno señalaron que el ataque sería una reacción frente a las acciones estatales contra la minería ilegal y anunciaron una respuesta firme.
Contexto:
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, afirmó que el atentado busca frenar las acciones del Estado contra la minería ilegal y condenó el hecho.
Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, manifestó que el Gobierno responderá con firmeza frente a este tipo de ataques.
Las autoridades aún no han confirmado una relación directa, aunque investigan posibles vínculos con otros atentados registrados contra Arcom.
El 12 de junio de 2026, las instalaciones de Arcom en Machala también fueron atacadas con un artefacto explosivo y en ambos casos se encontraron panfletos dirigidos a funcionarios de la institución.
Esta coincidencia mantiene abiertas varias líneas de investigación para determinar si existe un patrón común entre ambos hechos.
Cuatro días antes del atentado contra Arcom, la Policía realizó una detonación controlada de un artefacto explosivo hallado en los exteriores del Complejo Judicial Norte de Quito.
Ese procedimiento se ejecutó el 25 de junio de 2026, luego de que las autoridades encontraran un explosivo acompañado de mensajes con amenazas dirigidas a jueces.
Aunque las circunstancias de ambos casos son diferentes, la sucesión de estos incidentes ha incrementado la preocupación por la seguridad de las instituciones públicas en la capital.