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Investigaciones recientes demuestran que este gesto cotidiano reduce la mortalidad cardiovascular y potencia cuerpo y mente con solo unos minutos diarios de esfuerzo.
Subir escaleras cada día puede reducir en un 39 % el riesgo de muerte por enfermedades del corazón. Además, mejora múltiples funciones físicas y cognitivas. Así lo demuestra un metaanálisis de 2024 publicado en el ‘European Journal of Preventive Cardiology’, que analizó datos de 480 479 personas durante más de una década.
Tan solo cinco tramos de escaleras al día -unos 50 escalones- pueden marcar una diferencia. Incluso 20 segundos de subida vigorosa, tres veces por semana, bastan para mejorar la capacidad cardiorrespiratoria. Así lo reseña el portal Infobae.
Un estudio de la Universidad de Basilea en adultos mayores mostró que ocho semanas de entrenamiento con escaleras mejoran el equilibrio y reducen la frecuencia cardíaca en reposo. Otro de la KU Leuven demostró una mejora del 13,7 % en la potencia muscular.
Subir escaleras activa cuádriceps, glúteos, isquiotibiales y pantorrillas. Tras 17 semanas, se observaron aumentos significativos en el grosor muscular.
En cuanto al corazón, mujeres sedentarias mejoraron su VO2 máximo en 17,1 % tras ocho semanas subiendo de 1 a 5 tramos al día. Protocolos cortos de 3 × 20 segundos también incrementaron el VO2 pico en 12 %, reduciendo así el riesgo de mortalidad general.
El estudio más extenso hasta ahora (UK Biobank, 458.860 adultos, 12,5 años) encontró:
Estos efectos se deben a mejoras en la función endotelial, rigidez arterial y perfil lipídico. En mujeres posmenopáusicas con hipertensión, se redujo la presión sistólica en 10,2 mmHg tras 12 semanas.
Los “exercise snacks” (3 ráfagas de 60 segundos separadas por horas) lograron mejorar la capacidad cardiorrespiratoria con solo 30 minutos semanales. En pacientes con enfermedad coronaria, sesiones de 7 minutos resultaron tan efectivas como 36 de ejercicio moderado continuo.
Tres intervalos de 1 minuto subiendo escaleras mejoraron funciones ejecutivas en estudiantes universitarios. Otros estudios hallaron mejoras en pensamiento convergente tras subir solo 2 pisos. Se activan el córtex prefrontal y el flujo sanguíneo cerebral.
El ejercicio regular también mejora la eficiencia neural del hipocampo, clave en la memoria. Además, subir escaleras aumenta los niveles de BDNF, esencial para neuroplasticidad, aprendizaje y memoria.
Un metaanálisis de 2022 mostró que el ejercicio aeróbico también beneficia la creatividad, especialmente si es regular.
Cinco tramos al día es el mínimo efectivo para beneficios cardiovasculares. Sin embargo:
Dejar el hábito aumenta en 32 % el riesgo cardiovascular, más que nunca haberlo tenido. La clave está en la constancia.
Subir (trabajo concéntrico):
Bajar (trabajo excéntrico):
Ambas direcciones fortalecen las rodillas, aunque la carga es 3 veces el peso corporal.
Subir escaleras no es un ejercicio de bajo impacto. Puede generar fuerzas de hasta 6 veces el peso corporal. Sin embargo, sesiones cortas limitan el desgaste.
Para personas con problemas articulares, la progresión cuidadosa es clave. El fortalecimiento de cuádriceps mejora la estabilidad, aunque puede haber molestias en casos de osteoartritis.
Las escaleras están en todas partes. En oficinas, señales motivacionales han logrado aumentos del 5-15 % en su uso. Aunque puede haber resistencia inicial, los beneficios superan la incomodidad.
“Subir escaleras no es solo un gesto cotidiano: bien estructurado, puede ser un estímulo potente para mejorar fuerza, resistencia y salud cardiovascular”, señala Lino Hurtado, entrenador certificado.