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La fiebre amarilla es una enfermedad viral que afecta a personas y primates en zonas tropicales de América Latina y África. Te contamos cómo se contagia y cómo puedes evitarla, ahora que Colombia, país vecino, enfrenta una emergencia sanitaria de esta afección.
La fiebre amarilla es una infección causada por un virus que se transmite a través de mosquitos; puede ser mortal en casos graves.
Su nombre viene del color amarillento (ictericia) que aparece en la piel y los ojos en casos severos. Los primeros síntomas, que surgen entre tres y seis días después de la picadura, incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares (especialmente en la espalda), náuseas, vómitos y pérdida de apetito.
La mayoría de los pacientes mejora en pocos días, pero un 15 al 25% pasa a una fase grave con fiebre alta, ictericia, sangrados (nariz, boca, ojos o estómago) y problemas en hígado o riñones, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Incluso la mitad de estos casos graves pueden ser fatales si los pacientes no reciben atención médica oportuna
La fiebre amarilla no se pasa de persona a persona ni por contacto directo. Solo se transmite por la picadura de mosquitos infectados, como los Haemagogus y Sabethes en zonas selváticas, o el Aedes aegypti en áreas urbanas.
Hay dos formas principales de contagio:
El cambio climático y la deforestación han hecho que los mosquitos lleguen a nuevas áreas, aumentando el peligro de la transmisión de la fiebre amarilla, indica la OMS.
La mejor defensa es la vacuna, esta brinda protección con una sola dosis. Es obligatoria para niños desde los 12 meses en zonas de riesgo y para viajeros a áreas afectadas, y debe aplicarse al menos 10 días antes de viajar. Otras formas de protegerse incluyen:
No hay un medicamento específico contra el virus. Los casos leves se manejan con reposo, líquidos y medicamentos.
Los casos graves necesitan hospitalización para tratar problemas como sangrados, insuficiencia hepática o renal. Detectar la enfermedad a tiempo puede salvar vidas.
Colombia enfrenta una emergencia sanitaria por esta enfermedad, donde un brote desde septiembre 2024 suma 79 casos hasta abril de 2025. La fiebre amarilla ha causado la muerte de al menos 34 personas este año.
Tolima es la zona más afectada, con 59 casos y 23 fallecidos, pero también hay reportes en Huila, Cauca, Nariño, Putumayo, Caldas, Meta, Vaupés y Caquetá.
El virus también ha llegado a zonas no tropicales, como Neira (Caldas), porque el cambio climático permite a los mosquitos vivir a mayor altura.
En abril de 2025, el gobierno declaró una emergencia sanitaria, vacunando a miles de personas, especialmente adultos mayores, y combatiendo a los mosquitos para evitar que el virus llegue a las ciudades, sobre todo durante la Semana Santa, cuando muchas personas viajan.
En Sudamérica, la situación también preocupa; en los primeros meses de 2025, se reportaron 131 casos y 53 muertes: Brasil lidera con 81 casos y 31 fallecidos, seguido por Perú con 19 casos y 8 muertes en regiones como Huánuco, Amazonas y San Martín, y Bolivia con un caso fatal.
La baja vacunación y los viajes entre países aumentan el riesgo de que el virus se extienda.