Thomas Pesquet: ‘Sería una catástrofe llevar la covid-19 al espacio’

Thomas Pesquet, astronauta tripulante de SpaceX, dijo que sería terrible llevar el covid-19 al espacio. Foto: EFE

Thomas Pesquet, astronauta tripulante de SpaceX, dijo que sería terrible llevar el covid-19 al espacio. Foto: EFE

Thomas Pesquet, astronauta tripulante de SpaceX, dijo que sería terrible llevar el covid-19 al espacio. Foto: EFE

El astronauta francés de la Agencia Espacial Europea (ESA) Thomas Pesquet, que este jueves 22 de abril de 2021 viajará a la Estación Espacial Internacional (EEI), ultima los preparativos extremando las medidas de seguridad porque, según señala este lunes 19 de abril de 2021, “sería una catástrofe llevar la covid-19 al espacio”.

“Habría que traer de vuelta a todo el mundo. No hay garantías de cómo se podría limpiar la estación sin nadie allí arriba y no se podría mandar a nadie nuevo hasta no estar seguros de que la estación está limpia. Queremos evitar eso a toda costa”, explica en conferencia de prensa.

Esa es la razón de que toda la tripulación, integrada también por los estadounidenses Shane Kimbrough y Megan McArthur, de la agencia espacial estadounidense NASA, y el japonés Akihiko Hoshide, de la japonesa JAXA, ya esté vacunada.

A esa precaución se añaden las restricciones habituales para los astronautas antes de un despegue.

“Hay una estricta cuarentena antes. No puedes ver a la familia, tienes a médicos que te examinan cada día, vives separado del resto y con un contacto limitado. Nada de eso es nuevo, ya lo viví la última vez. La diferencia esta vez es la pandemia“, señala desde Cabo Cañaveral en una conferencia telemática organizada por la ESA.

Para Pesquet, que entró en el cuerpo de astronautas de la ESA en mayo de 2009, será su segunda estancia en el espacio, también de seis meses de duración, como la primera, que tuvo lugar entre noviembre de 2016 y junio de 2017.

Será el primer europeo en volar a bordo de la cápsula Crew Dragon de la compañía aeroespacial estadounidense SpaceX y el cuarto astronauta de la ESA en convertirse en comandante de la EEI, en su caso en el último tramo de la misión, después del belga Frank de Winne en 2009, el alemán Alexander Gerst en 2018 y el italiano Luca Parmitano en 2019.

Pesquet indica que sus compañeros actuales están igual que él, “felices y en forma”, aunque a él personalmente este segundo viaje le va a resultar más complicado que el primero.

“Físicamente puede que no, porque tengo la impresión de estar mejor que nunca aunque soy un poco más mayor, pero mentalmente es más difícil, porque sabes a qué te expones. La primera vez vas a la aventura, sabes que será difícil porque te lo han dicho, lo imaginas y eres capaz de entenderlo, pero no sabes exactamente hasta qué punto”.

Los cuatro astronautas han hecho ya un ensayo general y Pesquet destaca que ni en el lanzamiento ni a bordo hay lugar para la improvisación.

“No dejamos nada al azar”, recalca el francés, que tiene planeados durante la misión un centenar de experimentos científicos y cuatro salidas al vacío espacial, una de las cuales implicará la instalación de paneles solares.

Su primer lanzamiento fue en una nave tripulada rusa Soyuz desde el cosmódromo kazajo de Baikonur y esta vez será en la cápsula estadounidense Crew Dragon, “más moderna y automatizada” que la anterior: “Es como viajar con un GPS”, dice.

Su equipo unirá por primera vez en más de 20 años a personal de la NASA, la ESA y la JAXA y relevará a la tripulación que partió de Cabo Cañaveral en noviembre del año pasado y que prevé regresar el 28 de abril, o más tarde si se retrasa este inminente lanzamiento.