Murió la voz de ‘A mi lindo Ecuador’ y deja un vacío en la música nacional

Adiós a Juan Paredes Guzmán, el músico que puso a cantar ‘A mi lindo Ecuador’

Naciones Unidas

“Con amor, hoy yo quiero cantar…”.

Así comienza una de las canciones que durante décadas acompañó actos cívicos, festivales, celebraciones y momentos de orgullo nacional.

Para muchos ecuatorianos basta escuchar esos primeros versos para reconocer inmediatamente ‘A mi lindo Ecuador’.

Detrás de esa voz estaba Juan Paredes Guzmán, uno de los músicos más representativos del folclor ecuatoriano y de la agrupación Pueblo Nuevo.

Se apagó una voz histórica

La tarde del jueves 2 de julio de 2026, la Secretaría de Cultura del Distrito Metropolitano de Quito confirmó el fallecimiento del artista a los 74 años.

Hasta el momento no se han dado a conocer las causas de su muerte, aunque distintos medios señalaron que enfrentaba problemas cardíacos.

En su mensaje, la entidad expresó sus condolencias a familiares, amigos y a toda la comunidad artística que hoy despide a uno de los grandes referentes de la música ecuatoriana.

De Chile al corazón del Ecuador

Lo que pocos imaginaban es que la voz que terminó cantándole al Ecuador había nacido en Chile.

Paredes Guzmán formó parte del movimiento de la Nueva Canción Chilena y compartió escenarios con artistas como Víctor Jara, Inti-Illimani y Quilapayún.

Tras el golpe de Estado de 1973 llegó al Ecuador y, en 1975, se convirtió en uno de los fundadores de Pueblo Nuevo, agrupación que marcó la historia de la canción social y del folclore andino en el país.

La canción que quedó para siempre

Fue entonces cuando su historia quedó unida para siempre a canciones como ‘A mi lindo Ecuador’, además de otros temas emblemáticos como ‘Cajita de Música’ y ‘Atajitos de Caña’.

Con Pueblo Nuevo realizó más de 2.000 conciertos y llevó su música por Ecuador y países como España, Rusia, Suecia, Cuba, México, Argentina, Estados Unidos y Colombia.

Su última aparición pública ocurrió el 28 de mayo de 2026, cuando el grupo recibió la Condecoración Libertadora Manuela Sáenz otorgada por la Prefectura de Pichincha.

Hoy, la voz que hizo cantar a generaciones de ecuatorianos se despide, pero una de las canciones más queridas del país seguirá recordándolo cada vez que vuelva a sonar.