
La modelo y activista Lauren Wasser marcó un hito en la moda tras su debut triunfal en la Met Gala 2026.
Su presencia en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York no solo destacó por su estilo, sino por su historia de supervivencia tras sufrir el síndrome de shock tóxico (SST).
Según informa Univisión, la modelo lució un traje corto de dos piezas en lamé dorado, diseñado por Prabal Gurung, bajo la temática ‘La moda es arte’.
La vida de Lauren cambió drásticamente el 3 de octubre de 2012.
Comenzó a sentir síntomas similares a los de una gripe mientras usaba tampones de una marca comercial.
De acuerdo con datos publicados por Vice, fue hallada inconsciente en su departamento con una fiebre superior a los 40 ºC.
Tras ser trasladada de urgencia al hospital St. John, los especialistas confirmaron que padecía SST, una complicación bacteriana potencialmente mortal.
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El impacto de la infección en su organismo fue devastador.
Lauren sufrió un infarto masivo y sus órganos internos comenzaron a fallar.
Milenio destaca que la infección derivó en gangrena, lo que obligó a los médicos a amputar su pierna derecha por debajo de la rodilla en una cirugía de emergencia.
Aunque inicialmente intentó salvar su otra extremidad, Univisión reporta que en 2018 también perdió la pierna izquierda debido a las secuelas crónicas del calcio que dañaba sus huesos.
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Desde su recuperación, Lauren utiliza su plataforma para exigir mayor claridad sobre los componentes sintéticos en productos de higiene femenina.
Fuentes de Vice explican que ella y su equipo legal impulsan la Ley Robin Danielson ante el Congreso de Estados Unidos.
El objetivo es investigar los riesgos de las fibras sintéticas y fragancias en los tampones, buscando que las cajas incluyan advertencias tan visibles como las de los cigarrillos.
A sus 38 años, Wasser se ha convertido en un símbolo de resiliencia.
En su paso por la alfombra roja de la Met Gala, mostró con orgullo sus prótesis doradas, integrándolas de forma orgánica a su propuesta estética.
La modelo confesó a medios internacionales que, tras años de oscuridad, hoy acepta su identidad y trabaja para que ninguna otra mujer pase por el dolor que ella enfrentó debido a un producto de uso cotidiano.