Misión Artemis 2: La tripulación regresó a salvo a la Tierra

La NASA utilizó una trayectoria más corta y directa para proteger el escudo térmico de la cápsula Orión.

Washington Herrera, Columnista

La misión Artemis 2 encaró el 10 de abril de 2026 su etapa final con una maniobra de alta precisión para proteger a sus cuatro tripulantes.

Tras alcanzar la órbita lunar, la cápsula Orión inició un descenso directo hacia el océano Pacífico, marcado por un silencio total en las comunicaciones y la expectativa de un impacto sonoro en California.

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Un hito tras medio siglo

La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, dejó atrás la hazaña de haber superado la marca del Apolo 13 de 1970. Durante su paso por el lado opuesto del satélite, los astronautas vivieron 40 minutos de silencio absoluto en las comunicaciones, una soledad profunda a solo 6 545 kilómetros de la superficie lunar.

Hoy, ese silencio se repitió brevemente por la fricción atmosférica antes de que los paracaídas se desplieguen sobre el Pacífico. Este amerizaje no solo cierra una misión de diez días, sino que consolida el camino para que el ser humano vuelva a pisar suelo lunar en 2028.

Sigue aquí la llegada de Artemis 2

El factor humano en el lado oscuro de la Luna

Durante los 40 minutos en los que la Luna bloqueó totalmente las ondas de radio, la tripulación no detuvo su labor. Ante la falta de señal, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen se enfocaron en la observación directa a través de las ventanas de la cápsula. Esta técnica es considerada vital por la NASA, ya que la visión humana permite identificar detalles del relieve lunar que los sensores automáticos podrían pasar por alto.

Al recuperar la conexión, la emoción desbordó el centro de control. “Es tan grandioso escucharlos desde la Tierra de nuevo. A Asia, África y Oceanía: los estamos mirando. Pueden mirar hacia arriba y ver la Luna en este momento. Nosotros los vemos también”, fue el emotivo mensaje que envió Christina Koch apenas se restableció la señal.

El cierre de una expedición histórica

El éxito del regreso de Artemis II representa el paso final para consolidar la llegada de la humanidad a la órbita lunar.

Esta misión sirve como ensayo para el próximo gran objetivo de la NASA: llevar nuevamente al ser humano a la superficie de la Luna en 2028.

Una vez en el agua, equipos de la Marina y médicos esperaron para trasladar a la tripulación al buque USS John P. Murtha.

Un rescate exitoso y las primeras evaluaciones médicas

Tras el impacto en el Océano Pacífico, los cuatro tripulantes de la misión Artemis II fueron extraídos con éxito de la cápsula Orión y trasladados a bordo del buque USS John P. Murtha. La NASA informó que, tras la evacuación, los astronautas Reid Wiseman, Jeremy Hansen y, especialmente, Christina Koch y Victor Glover, fueron recibidos con entusiasmo por los equipos de recuperación. Actualmente, la tripulación se encuentra en la bahía médica del buque, donde se someten a las revisiones rutinarias obligatorias para evaluar su estado físico tras haber permanecido 10 días en condiciones de microgravedad y soportar las extremas fuerzas de la reentrada atmosférica.

Análisis técnico y el nuevo camino hacia la superficie lunar

Tras el amerizaje, directivos de la NASA destacaron en una rueda de prensa en el Johnson Space Center el éxito operativo de la nave, que recorrió 1,13 millones de kilómetros y aterrizó a menos de 1,6 kilómetros del punto previsto. Rick Henfling, director de vuelo, calificó la jornada como “espectacular”, confirmando que los astronautas se encuentran sanos y listos para retornar a Houston este sábado.

Por su parte, Amit Kshatriya, administrador asociado de la agencia, enfatizó que si bien este logro es histórico, “el camino hacia la superficie lunar sigue abierto” y el trabajo futuro para concretar un alunizaje será aún más exigente que el realizado hasta hoy.

A la par de la celebración, los equipos de ingeniería ya han comenzado la fase de evaluación técnica a bordo del buque de recuperación. Howard Hu, responsable del programa Orión, informó que especialistas en escudos térmicos analizan el estado de la protección de la cápsula tras soportar temperaturas extremas.

Aunque se detectó una leve fuga en el sistema de control de presión que será investigada, la agencia confirmó que el “apagón” de comunicaciones por el plasma ocurrió dentro de los parámetros esperados. Para Lori Glaze, responsable de Artemis, este retorno seguro no es un evento aislado, sino el inicio de una era de expediciones continuas hacia el satélite natural.