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La trágica historia de Jumbo, el elefante que inspiró a Disney para producir el largometraje ‘Dumbo’

La trágica historia que se esconde detrás del personaje de 'Dumbo' en el elefante más grande del mundo. Foto EFE

La trágica historia que se esconde detrás del personaje de 'Dumbo' en el elefante más grande del mundo. Foto EFE

La trágica historia que se esconde detrás del personaje de ‘Dumbo’ en el elefante más grande del mundo. Foto EFE

El filme ‘Dumbo‘, que la compañía estadounidense Disney llevó a la pantalla grande en 1941, dista mucho de ser la vida de Jumbo, el elefante que inspiró a los productores del largometraje. Recientes investigaciones comprobaron que, lejos de ser un cuento fantasioso, el paquidermo tuvo una vida dolorosa. El relato se ajusta más a la versión de Tim Burton, estrenada a nivel mundial el 29 de marzo del 2019.

Hubo una época, en la cual los circos y zoológicos rastreaban especies exóticas para atraer visitantes, según informa Infobae.

Los cazadores mataban a los elefantes y le arrancaba los colmillos para obtener marfil. La cría, que se encontraba asustada junto a su madre, era atrapada de inmediato. De esta manera, se cree que fue aprisionado el animal de esta trágica historia, según confirma Daily Mail.

Jumbo, el elefante más grande del mundo, fue capturado en Absinia, lo que ahora es Etiopia y Eritrea. Después lo llevaron a París con tan solo dos años y medio de edaden 1862. El pequeño fue vendido en pésimas condiciones a Abraham Bertlett, director del zoológico de Londres, en 1865.

Mathew Scott, un hombre que trabajó en el establecimiento lo bautizó como ‘Jumbo‘. El cuidador, quien cayó en cuenta de su mal estado, lo mantuvo durante seis meses en cuidados intensivos.

“Nunca había visto a una criatura tan desamparada. El elefante estaba lleno de parásitos que se le habían introducido en la piel y que casi le habían comido los ojos”, escribió Scott en su autobiografía Jumbo’s Keeper publicada en 1885. 

Meses después, Jumbo recuperó la salud y fue presentado ante el público. El elefante era la gran atracción londinese de niños y adultos, quienes querían retratarse montados en el lomo del elefante y pagaban para dar un paseo en él.

“La fama del animal era tan imponente que hasta los hijos de la reina Victoria eran sus admiradores“, cuenta el naturalista David Attenborough a la cadena británica BBC. 

En 1880, Jumbo empezó a reaccionar de forma violenta contra sí mismo. En las noches, los ataques de ira hicieron que rompa las vallas del lugar donde dormía. La única persona que lo tranquilizaba era Scott, quien le suministraba altas dosis de whisky para calmarlo.

Bartlett comprendió que Jumbo podría ser un peligro para su negocio, por lo que optó por comprar un arma de fuego y ordenar a sus empleados que dispararan en caso de que el elefante atacara, pero después de considerar la situación decidió venderlo a un circo estadounidense, esto sucedió en 1882 según señala el portal web Perú 21

“Jumbo se negó a entrar al corral de madera para ser transportado en barco y hasta rompió las cadenas. Solo entró cuando los dueños del circo aceptaron que su cuidador Scott viaje con él”, escribió la prensa británica.

Del otro lado del Atlántico, otras miles de personas esperaban su llegada. Para Barnum el negocio perfecto se había iniciado. El 9 de abril de 1882, Jumbo llegó a los Estados Unidos junto a Matthew Scott. P.T. Barnum se encargó de mostrar su nueva adquisición con una gira que recaudó un total de USD 500 000.

Cientos de personas pagaban para subirse en el lomo del elefante más grande del mundo y ser retratados. Foto: Tomada de BBC

La muerte de Jumbo

Matthew Scott avisó a Barnum que Jumbo estaba enfermo por el peso de tantas personas que cargaba a diario sobre su lomo. El dueño del circo hizo caso omiso y decidió continuar la gira con destino a Ontario, Canadá.

En St. Thomas., Jumbo paseó a cientos de personas y al terminar la función, el circo levantó el campamento. El tren que los transportaba estaba listo para partir el 15 de septiembre de 1885 y cuando Jumbo intentó subir una locomotora, que aparentemente nadie vio, lo impactó. Jumbo cayó y, tras horas de agonía, murió ese mismo día con 24 años de edad. 

Matthew Scott lloró desconsoladamente. El animal apenas lo abrazaba con su trompa mientras agonizaba, según indican versiones. Tras la pérdida del elefante, Scott escribió en una autobiografía que relataba la vida junto al elefante.

Barnum mandó a diseccionar al elefante, donó el esqueleto al Museo de Historia Natural de Nueva York y mandó a embalsamar el cuerpo.

Resquicios de ‘Jumbo’

En un documental realizado por la cadena BBC, el naturalista británico David Attenborough reúne a un grupo de expertos de distintas disciplinas que examinan el esqueleto del animal y se proponen resolver los misterios de su vida y muerte.

La primera respuesta que buscaron fue qué motivó los ataques de ira de Jumbo en el zoológico de Londres. “Jumbo tenía en sus caderas una superposición inusual de capas de hueso nuevo y viejo”, analizó Richard Thomas, arqueólogo de la Universidad de Leicester en el Reino Unido.

Los científicos registraron que el elefante medía 3,45 metros desde el hombro hasta el piso, mientras que el promedio de estatura de los elefantes africanos era de 2,84 metros. El paquidermo pesaba cerca de 5 900 kilos y aún estaba creciendo, según Thomas.

Otro doloroso hallazgo en Jumbo fue el tamaño de sus dientes. “En todas las fotos tenía colmillos pequeños y que eran casi inexistentes”, reveló Attenborough y leyó unos apuntes de Abraham Bartlett que respondió a sus dudas sobre el por qué de ese tamaño:”Durante sus rabietas nocturnas se rompió los dos colmillos al atravesar las rejas de hierro del recinto y cuando volvieron a crecer los hizo añicos contra la mampostería“.

“Ni un zoológico ni un circo deben ser hogar de elefantes como Jumbo o como los actuales. Los elefantes deben vivir en su medio natural porque son animales sociales que necesitan el contacto con sus pares“, concluye la investigadora Vicki Fishlock.

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