El caso de Sasha Sokol y el productor Luis de Llano marca un hito legal y social sobre la violencia sexual infantil, las relaciones de poder en la industria del entretenimiento y el derecho a la justicia sin importar el tiempo transcurrido.
Sasha Sokol contó en 2022 que, cuando tenía 14 años y estaba en Timbiriche, inició una relación de pareja con Luis de Llano quien tenía 39 años.
Él era su productor y representante, además de una figura con influencia en la carrera de la adolescente.
No desde el comienzo. Sokol contó que sus padres se enteraron aproximadamente dos años después y que su madre, Magdalena Cuillery, intentó separarlos. Para hacerlo, la sacó de Timbiriche y la envió a estudiar a Boston durante un año.
La distancia, sin embargo, no terminó con el vínculo. Sokol relató que continuaba enamorada de De Llano y que, al regresar, la relación continuó.
No hay una versión única verificada sobre por qué terminaron específicamente.
Porque De Llano dijo en una entrevista en 2022 que se había enamorado de ella cuando era adolescente, que su relación duró seis meses y minimizó la situación.
Ante estas declaraciones, Sokol respondió públicamente.
Un mes después anunció que emprendería acciones legales y en julio de ese año ratificó su denuncia ante la Fiscalía de Ciudad de México.
En 2023, un juzgado le dio la razón a la cantante. De Llano impugnó la decisión y llegó hasta la Suprema Corte.
En 2025, la Suprema Corte volvió a darle la razón a la cantante y estableció además un criterio histórico: determinó que una persona que sufrió violencia sexual durante su niñez o adolescencia puede acudir a un juez para pedir una reparación por el daño que sufrió sin importar cuántos años pasen.
Porque Sasha ganó un juicio civil, no un juicio penal.
Un juicio penal busca determinar si una persona cometió un delito y, de ser así, puede terminar en una condena de cárcel.
En este caso, cuando Sasha acudió a la justicia, habían pasado varios años desde los hechos y ya no había posibilidad de hacerlo por esa vía según las leyes aplicables ese momento.
En cambio, la demanda de Sasha fue por la vía civil. Por eso, la sentencia ordenó medidas como una disculpa pública y una indemnización.
Una acción civil no busca mandar a alguien a la cárcel, sino que un juez reconozca que hubo un daño y ordene medidas para repararlo.
No fue enviado a prisión por el abuso denunciado por la cantante, sino que fue detenido temporalmente porque no ha cumplido lo que la justicia ya le había ordenado.
Las dos órdenes emitieron medidas de apremio de 15 horas cada una, para un total de 30 horas de arresto.

