El caso entre Sasha Sokol y Luis de Llano dio un nuevo giro esta tarde, luego de que se reportara la detención del productor por desacato, según reportó El Universal. De acuerdo con información confirmada por ese medio, la captura ocurrió alrededor de las 18:13, en Ciudad de México y está relacionada con una orden emitida por una jueza del Tribunal Superior de Justicia.
Según el comunicado del equipo de representación legal de Sokol, De Llano fue arrestado por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, en ejecución de dos órdenes emitidas por una jueza del Tribunal Superior de Justicia. Cada una de estas resoluciones judiciales le impone un arresto por 15 horas acumulables. El productor deberá permanecer ese tiempo en el Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social San Fernando, por desacato.
Las órdenes de arresto son medidas de apremio por dos incumplimientos distintos, derivados de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): De Llano se ha negado a grabar y exhibir al juzgado una disculpa pública dirigida a Sasha Sokol, y también se ha negado a publicar la síntesis de la sentencia donde se confirmó su responsabilidad por daño moral en contra de Sokol, al haberse comprobado que fue víctima de abuso sexual siendo menor de edad.
Las medidas de apremio son herramientas que establece la ley para obligar a una persona a acatar las órdenes judiciales. El Código de Procedimientos Civiles para la Ciudad de México, ley aplicable a este juicio, contempla diversas medidas, desde multas hasta el arresto administrativo de hasta 36 horas. Según el comunicado, las órdenes de arresto no son un hecho aislado ni sorpresivo: llegan después de meses de incumplimiento, multas ignoradas y múltiples requerimientos de la jueza que De Llano desatendió.
El caso se remonta a 2022, cuando Sokol denunció públicamente al productor por abuso. La exTimbiriche cuestionó a De Llano por declaraciones en las que aseguraba que sostuvieron una relación romántica cuando ella tenía 14 años y él 39. Meses después, en julio de 2022, Sokol presentó una demanda civil por daño moral.
En mayo de 2023, una jueza de la Ciudad de México resolvió a favor de Sokol y dictaminó medidas de reparación, entre ellas una indemnización económica y una disculpa pública. De Llano impugnó la decisión, pero en septiembre de ese año la Séptima Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia confirmó la sentencia.
De Llano llevó el litigio hasta la Suprema Corte mediante un juicio de amparo, alegando la prescripción de los hechos. El 25 de junio de 2025, la Primera Sala de la Corte negó por unanimidad el amparo y dejó firme la sentencia civil, en un fallo que también marcó un precedente a favor de las víctimas de delitos sexuales infantiles al reconocer que no existe prescripción para reclamar daños por esta vía.
De continuar con el incumplimiento de la sentencia y el desafío sistemático de las órdenes judiciales podría configurarse un delito que implica hasta cinco años de prisión, según el comunicado del equipo legal de Sokol.