La vida y muerte de Eva Perón, contadas con realismo mágico

La miniserie 'Santa Evita' es un estreno exclusivo de las plataformas Hulu y Star+. Foto: IMDB.

La historia de Argentina está poblada de ídolos: personajes admirados, queridos o amados con exaltación. En este grupo entran figuras como Carlos Gardel, Eva Perón, Jorge Luis Borges, Ernesto Guevara y Diego Maradona.

Son personajes que ahora forman parte de la cultura popular y cuya vida y muerte han sido cubiertas de un halo de misticismo. Uno de los ejemplos más claros es el de Eva Perón, la protagonista de ‘Santa Evita’; una serie basada en la novela homónima escrita por Tomás Eloy Martínez.

La serie dirigida por Rodrigo García cuenta la vida de Evita, desde sus años de adolescencia hasta su muerte a causa de cáncer, en 1952; y lo que pasó con su cadáver desde ese momento hasta que fue enterrado en el mausoleo familiar, tres décadas más tarde.

El cadáver de Eva Perón fue embalsamado por el doctor Pedro Ara. La idea original era que se quedara un tiempo en el edificio de la Confederación General del Trabajo de los Argentinos (CGT), mientras se construía el Monumento al Descamisado, lugar que sería la tumba definitiva de Evita.

El plan ideado por Juan Domingo Perón no prosperó. El cadáver fue robado de la CGT por un grupo de militares al mando de Carlos Moori Koenig, jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército. Ahí comenzó su periplo por lugares inverosímiles, que incluyeron el ático de una casa y una sala de cine.

Realismo mágico

Al igual que sucede en ‘Santa Evita’, la serie utiliza el realismo mágico como uno de sus elementos narrativos más poderosos. El encargado de explotar este mundo, popularizado por Gabriel García Márquez, es Mariano Vázquez, un periodista que se obsesiona por descubrir lo que pasó con el cadáver de Eva Perón.

Gracias a sus investigaciones aparecen testimonios como el de Moori Koenig, cuya relación con el cadáver de Evita marcó de manera definitiva su existencia. Él es quien ve por primera vez cómo alrededor del cuerpo aparecen varias velas encendidas y una nota en la que se pide que dejen descansar en paz a la ‘santa’. La imagen está llena de una fuerza estética y poética impactante y se repite en varios de los siete capítulos.

Lo irreal y extraordinario también está presente en las escenas que muestran la devoción que millones de argentinos de la época tuvieron por Eva Perón, una mujer a la que después de su muerte elevaron a la categoría oficial de Jefa Espiritual de la Nación.

En vida, su imagen se coló en altares religiosos de casas, en esculturas colocadas en espacios públicos y oficinas gubernamentales y en la mente de miles de peronistas que querían que se convirtiera en la Vicepresidenta de su país.

La encargada de interpretar a Evita es la actriz uruguaya Natalia Oreiro. A través de su actuación, el espectador descubre a un personaje que desde su juventud muestra una voluntad inquebrantable por conseguir lo que se propone, pero también que vive en mundo lleno de contradicciones, como le pasa a la mayoría de políticos.

Tomás Eloy Martínez

Si hay alguien que se metió de lleno a contar el mundo del peronismo desde la ficción ese fue el argentino Tomás Eloy Martínez. Entre sus obras se destacan ‘La pasión según Trelew’, ‘La novela de Perón’, ‘Las memorias del General’ y ‘El vuelo de la reina’, con la que ganó el Premio Alfaguara.

Desde 1995 hasta 2009 fue profesor distinguido de Rutgers, The State University de New Jersey. Fue columnista de La Nación de Buenos Aires, El País de Madrid y The New York Times Syndicate.

En ‘Santa Evita’, Martínez logra reconstruir la trayectoria de una mujer controvertida e inolvidable, así como mostrar los matices insospechados de su intimidad con Juan Domingo Perón; una novela que ayuda a comprender las contradicciones y desencuentros históricos del pueblo argentino.

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