
La humanidad ha vuelto a casa. A las 19:07 (hora de Ecuador) de este viernes 10 de abril, la cápsula Orión de la misión Artemis II tocó las aguas del Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, completando un amerizaje perfecto, según informó EFE. Este hito marca el fin de la primera misión tripulada a la Luna en más de 50 años y, en palabras de la NASA, el inicio de un “nuevo capítulo en la exploración espacial”.
El regreso no estuvo exento de desafíos extremos. Tras soportar temperaturas de 2 760 grados centígrados y un silencio de comunicaciones de seis minutos durante la reentrada, la nave activó su complejo sistema de paracaídas. Esta tecnología fue la clave para frenar la cápsula, que ingresó a la atmósfera a 40 000 km/h y logró desacelerar hasta alcanzar unos suaves 32 km/h al momento del impacto con el agua, informó EFE.
La tripulación conformada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen se encuentra a salvo y en buen estado de salud. Tal como estaba previsto, equipos de la Marina de los Estados Unidos y buzos de la NASA iniciaron de inmediato el protocolo de recuperación. Los astronautas serán trasladados al buque USS John P. Murtha para someterse a las primeras evaluaciones médicas tras haber recorrido más de 1,1 millones de kilómetros.
El éxito de Artemis II no es solo un récord de distancia y velocidad; es la validación de los sistemas que llevarán a la primera mujer y al próximo hombre a caminar sobre la superficie lunar en la misión Artemis III. La NASA destacó que este logro consolida la infraestructura necesaria para establecer una presencia sostenible en la Luna y, eventualmente, lanzar las primeras misiones tripuladas hacia Marte.
Con información de EFE
Información externa Artemis II