¿Es posible quedar atrapados durante el ‘delicioso’? El enigma del penis captivus

La curiosa forma en la que la zona íntima masculina puede quedar atrapada en la femenina

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La sexualidad humana está rodeada de mitos y situaciones poco conocidas.

Una de ellas es el penis captivus, un fenómeno extremadamente raro en el que el pene quedaría temporalmente atrapado en la vagina durante una relación sexual y la pareja no podría separarse de inmediato.

Algunos médicos incluso discuten que exista.

Qué ocurriría en el cuerpo

El penis captivus se relaciona con la persistencia de la erección y una contracción intensa de los músculos del suelo pélvico, que podría dificultar la separación momentánea de la pareja.

Entre los factores que podrían influir están las contracciones musculares involuntarias, la tensión y la excitación sexual.

El especialista Iván Ortega explica que también puede ocurrir cuando la excitación provoca contracciones fuertes de los músculos pélvicos.

Entre el mito y la evidencia

Hay tan pocos reportes que muchos médicos cuestionan su existencia, y no se puede saber con certeza con qué frecuencia ocurre, según Medical News Today.

Una revisión publicada en 1979 en el British Medical Journal concluyó que casi todos los casos mencionados en textos médicos se basaban en rumores.

Sí quedaban los informes de dos ginecólogos alemanes del siglo XIX, Scanzoni (1870) e Hildebrandt (1872), según la prensa internacional.

Alrededor del fenómeno circulan historias de parejas atrapadas durante horas. Esa imagen no corresponde a lo que se espera de un episodio transitorio, y los casos documentados son muy escasos.

Cuando se describe, suele resolverse en pocos minutos, según Revista Petra.

No es lo mismo que el vaginismo

Muy Interesante aclara que el vaginismo, una condición médica en la que los músculos vaginales se contraen de forma involuntaria, es distinto.

Se presenta antes o durante la penetración, mientras que el penis captivus ocurriría al retirarse.

Las descripciones suponen una relación entre ambos, pero no está probada.

Qué hacer, según el especialista

Ortega recomienda esperar a que disminuya la erección y que la mujer consiga relajar los músculos pélvicos para facilitar la separación. Lo importante es no entrar en pánico ni intentar resolver la situación a la fuerza.

Si la pareja no logra separarse, el dolor es intenso o aparecen hinchazón, sangrado, mareo o desmayo, es necesario buscar atención médica. No conviene esperar un tiempo determinado si hay síntomas preocupantes.

Por qué no se debe forzar la separación

Aunque la situación pueda causar alarma, tirar o hacer movimientos bruscos puede provocar lesiones en los tejidos genitales. La fuerza también puede aumentar el dolor y agravar una posible lesión.

Por eso, la recomendación es mantener la calma, evitar movimientos repentinos y buscar ayuda médica si el episodio no se resuelve rápidamente o hay señales de alarma. La paciencia es importante, pero no debe sustituir la atención profesional cuando existe dolor intenso u otros síntomas.

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