El poder del ‘cuddlegasm’ y el placer más allá del ‘delicioso’

¿Y si el mejor momento íntimo no termina en un orgasmo?

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Para algunas personas, permanecer entre los brazos de alguien con quien se sienten seguras provoca una sensación intensa de bienestar, cercanía y placer. Esta experiencia tiene un nombre popular: cuddlegasm.

El término describe una vivencia emocional y sensorial asociada a los abrazos, las caricias y el contacto físico afectuoso. No es una categoría clínica ni un tipo de orgasmo reconocido como tal, sino una forma de nombrar una experiencia que combina sensaciones corporales y emociones.

La sexóloga July Ruiz describe esta vivencia como “un placer que se vive en el cuerpo y en las emociones”, en el que se mezclan calidez, ternura, tranquilidad, cercanía y seguridad.

¿Qué es el cuddlegasm?

A diferencia de la idea tradicional del orgasmo, vinculada con un clímax fisiológico, el cuddlegasm no requiere llegar a ese punto. La experiencia se relaciona con una sensación sostenida de bienestar durante el contacto afectivo.

Esto también permite ampliar la conversación sobre la intimidad en pareja. Los abrazos y las caricias pueden disfrutarse por sí mismos, sin que deban convertirse en un paso previo a las relaciones sexuales ni generar expectativas sobre lo que debería ocurrir después.

Qué ocurre en el cuerpo durante las caricias

La piel participa en la percepción del contacto físico. Las caricias suaves y lentas estimulan fibras nerviosas, especialmente presentes en zonas de piel con vello, que transmiten información al cerebro.

El contacto afectivo también puede influir en la respuesta del organismo ante el estrés. Según explica Ruiz, abrazar a la pareja antes de una situación estresante puede asociarse con una menor respuesta de cortisol, una hormona relacionada con el estrés.

Este efecto no significa que un abrazo elimine todos los temores o resuelva los conflictos de una relación. Su importancia está en que el contacto afectivo puede formar parte de las experiencias de calma y conexión entre dos personas.

La intimidad sin exigencias ni pruebas de rendimiento

Ruiz plantea que la sexualidad no tiene que reducirse a los genitales, la penetración o la obligación de alcanzar un orgasmo.

Desde esa perspectiva, el cuddlegasm invita a reconocer otras formas de disfrutar la cercanía. Cada pareja puede vivir el contacto físico a su manera, sin convertirlo en una obligación ni medir la intimidad por un resultado.

Te recomendamos