
Cuando ocurre un terremoto y se interrumpe el servicio eléctrico, el celular deja de ser un accesorio y se convierte en una herramienta clave para mantenerse comunicado.
Con algunos ajustes es posible prolongar su batería y conservar funciones esenciales como llamadas, mensajes y acceso a información oficial.
La carga disponible puede resultar especialmente importante si los cortes de luz se prolongan y no existe una forma inmediata de recargar el dispositivo.
Por eso, conocer estos ajustes permite reducir el consumo desde los primeros minutos de una emergencia.
En Android, entra en Ajustes > Batería y busca la opción de ahorro extremo o máximo, si tu dispositivo la incluye. Este modo limita procesos y aplicaciones para priorizar las funciones esenciales.
En iPhone, ve a Ajustes > Batería y activa el Modo de bajo consumo, que reduce algunas actividades secundarias del teléfono.
La pantalla consume una cantidad importante de batería, por lo que conviene bajar el brillo al mínimo y desactivar el brillo automático.
También puedes apagar Wi-Fi, Bluetooth y GPS o ubicación cuando no sean necesarios. Si no existe cobertura, activar el modo avión y desactivarlo solo durante momentos puntuales para buscar señal puede ayudar a conservar energía.
Desactiva la actualización en segundo plano de las aplicaciones. En iPhone puedes hacerlo desde Ajustes > General > Actualización en segundo plano. En Android, revisa Ajustes > Aplicaciones para restringir el uso de datos en segundo plano.
También puedes apagar las vibraciones y respuestas hápticas del teclado y las notificaciones que no sean importantes.
Durante una emergencia, prioriza llamadas, mensajes, ubicación y alertas oficiales. Evita utilizar el teléfono para videos, juegos o aplicaciones que consuman mucha energía.
Además, es importante no compartir rumores, información sin verificar o imágenes sensibles.
En una emergencia, mantener la comunicación también implica informar con responsabilidad y evitar aumentar la confusión.