Telecomunicaciones y ciberseguridad

Pilares esenciales para una sociedad digital segura, inclusiva y avanzada.

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Cada 17 de mayo, se conmemora el Día Internacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. Su origen se remonta a la fundación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) el 17 de mayo de 1865; que rememora: la creación de la UIT, como organismo especializado de las Naciones Unidas encargado de regular las telecomunicaciones a nivel mundial. Desde 2006, también se le conoce como el “Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información”, pues se incorpora como objetivo el sensibilizar sobre las posibilidades de que el uso de Internet y otras Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pueden aportar a las sociedades y economías, con la reducción de la brecha digital; la inclusión digital; el acceso universal a las TIC; la conciencia sobre los beneficios de la conectividad y el desarrollo económico, educativo y social: así como el debate sobre temas clave como: ciberseguridad, inteligencia artificial, sostenibilidad digital y gobernanza de Internet.

Esta fecha nos permite reflexionar de forma crítica sobre la transformación que las telecomunicaciones y la conectividad ha generado en nuestras sociedades en el progreso económico, social y cultura de nuestros países, por este motivo, entrevistamos al MSc. Marcelo Filián Narváez, experto en Telecomunicaciones y Ciberseguridad.

Las telecomunicaciones habilitan servicios digitales como losbancarios, la educación virtual, la telemedicina el comercio electrónico, entre otros.  Se requiere que las redes de telecomunicaciones sean seguras para la autenticación de usuarios, la protección de datos personales y la generación de confianza digital en todas las transacciones. ¿Cuál es el impacto que las telecomunicaciones tienen en la sociedad, en especial en el desarrollo económico del país?

“Las telecomunicaciones son fundamentales para el desarrollo económico de un país porque habilitan la conectividad, la innovación y la eficiencia en casi todos los sectores productivos y sociales. En primer lugar, facilitan el acceso a la información y al conocimiento, permiten el intercambio instantáneo de información entre personas, empresas e instituciones; promueven la educación a distancia y la formación continua, la transferencia tecnológica e innovación y la toma de decisiones más rápida y fundamentada. En segundo lugar, impulsan la productividad y la eficiencia empresarial, a través de la conectividad digital, esto es la automatización de procesos, coordinación efectiva en cadenas de suministro, acceso a mercados más amplios a través del comercio electrónico y mejora en servicios financieros y bancarios. Asimismo, atraen inversión y generan empleo, ya que generan empleos directos e indirectos en sectores como software, redes, mantenimiento, servicios TIC, estimula el desarrollo de nuevos modelos de negocio (startups digitales, Fintech, economía colaborativa, entre otros). En tercer lugar, fomentan la inclusión social y económica, puesreducen barreras geográficas y económicas, permiten a comunidades rurales o marginadas acceder a servicios básicos (salud, educación, gobierno electrónico), fomentan el emprendimiento digital y mejoran la inclusión financiera a través de pagos móviles y servicios digitales. Finalmente, fortalecen el sector público y la gobernanza, permiten fomentar la transparencia y la participación ciudadana, reduce costos operativos y mejora la calidad de los servicios públicos”

Las telecomunicaciones y la ciberseguridad son pilares fundamentales para el desarrollo tecnológico de los países, ¿cuál son sus relaciones y desafíos?

“La relación entre las telecomunicaciones y la ciberseguridad es estrecha, crítica y complementaria, ya que ambas son pilares fundamentales de la infraestructura digital moderna. Las telecomunicaciones son el canal y la ciberseguridad es el medio de protección, mientras las primeras permiten la transmisión de datos, voz y video a través de redes (fijas, móviles, satelitales), la ciberseguridad protege esos datos, sistemas y redes frente a accesos no autorizados, ataques maliciosos o interrupciones; es decir, las telecomunicaciones transportan la información, y la ciberseguridad garantiza que ese transporte sea seguro y confiable.

Si bien en Ecuador, las redes de telecomunicaciones son fundamentales, el desafío es identificar aquella infraestructura crítica nacional, para prevenir ataques cibernéticos (espionaje, sabotaje, ransomware), implementación de protocolos, cifrado y monitoreos constantes para mantenerse operativas y protegidas, pues su afectación puede afectar la economía, los servicios públicos y la seguridad nacional.

El despliegue de nuevas tecnologías como el Internet de las cosas (IoT) y próximamente 5G en Ecuador, amplía los riesgos, por elaumento de dispositivos conectados y la baja latencia en  5G, ya que en general implican mayores vectores de ataque. Por lo tanto, se requiere integrar la ciberseguridad desde el diseño de las redes (“security by design“) y no como un complemento posterior.

Las telecomunicaciones son el sistema nervioso del mundo digital, y la ciberseguridad es el sistema inmunológico que lo protege; la convergencia entre ambos campos es esencial para garantizar una sociedad digital segura, resiliente y confiable.”

En cuanto al desarrollo de la tecnología de telecomunicaciones y ciberseguridad, ¿qué deben considerarse en los contratos de concesión con las operadoras del Servicio Móvil Avanzado en el Ecuador?

“Al momento de establecer contratos de concesión con las operadoras del Servicio Móvil Avanzado, se debe considerar cláusulas técnicas, jurídicas y estratégicas que aseguren no solo la prestación eficiente del servicio, sino también el desarrollo tecnológico, la seguridad cibernética y la soberanía digital. Un contrato de concesión moderno debe ser más que un permiso para operar redes, debe ser un instrumento de política pública digital que garantice cobertura, calidad, seguridad, innovación y soberanía tecnológica.

Para ello se debería considerar varios aspectos como : a) Obligaciones de inversión en infraestructura tecnológica para la cobertura y calidad de servicio en la cual se expongan metas claras de expansión de la red, incluyendo zonas rurales y no rentables; modernización tecnológica que especifique compromisos específicos para implementar nuevas tecnologías como ampliación de 4G e implementación de 5G; se debe analizar la conectividad 2G y 3G si sigue siendo un beneficio para los usuarios del Sistema Móvil Avanzado en el país, caso contrario debe existir un plan para que las operadoras ya no utilicen esta tecnología. Asimismo, se debe garantizar la neutralidad tecnológica para permitir el uso de distintas tecnologías siempre que cumplan estándares y la Interoperabilidad para garantizar que los servicios funcionen de forma compatible con otras redes. b) Requisitos de ciberseguridad y protección de datos paradiseñar redes con medidas de ciberseguridad integradas desde el inicio, por ejemplo: planes de gestión y mitigación de riesgos cibernéticos; monitoreo constante de redes y eventos de ciberseguridad a través de centros de operaciones de seguridad (SOC); cumplimiento de leyes nacionales y estándares internacionales, como la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y su reglamento, la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y su Reglamento y la realización de auditorías y evaluaciones de seguridad  periódicas con participación de la entidad Reguladora (ARCOTEL). c) Ejecución de proyectos y programas de Servicio Universal para financiar inclusión digital como programas de alfabetización digital y ciberseguridad ciudadana promovidos por las operadoras como parte de su responsabilidad, transferencia de conocimiento y desarrollo local en formación de talento, innovación, soporte a startups y Academia. d) Cláusulas de actualización tecnológica y flexibilidad; es decir prever la revisión periódica de condiciones técnicas, la posibilidad de adaptación al avance tecnológico sin necesidad de renegociar todo el contrato y establecer compromisos escalables de inversión y cobertura ligados al ciclo tecnológico.”

Finalmente, las telecomunicaciones son la base para la transformación digital y la implementación de tecnologías emergentes como: Internet de las Cosas (IoT), Inteligencia Artificial (IA), Realidad Aumentada (RA), Realidad Virtual (RV), Big Data, Ciudades inteligentes, Conectividad 5G, ¿cuál es el futuro de las Telecomunicaciones y la Ciberseguridad en el país?

“La evolución de las telecomunicaciones ha sido, sin exageración, una revolución silenciosa. En pocas décadas, a nivel mundial pasamos de redes telefónicas analógicas a sistemas digitales basados en fibra óptica, satélites y redes móviles de quinta generación (5G); este salto cualitativo ha facilitado la digitalización de la economía, la educación, la salud, la justicia y prácticamente todos los sectores de la vida moderna; no obstante, esta transformación no se sostiene sin desafíos. A medida que dependemos más de las redes digitales, también nos volvemos más vulnerables a interrupciones, fallos y, especialmente, a ataques cibernéticos. En este contexto, la convergencia entre telecomunicaciones y ciberseguridad no es solo deseable, sino imprescindible.

Desde una perspectiva técnica, las telecomunicaciones constituyen el sistema nervioso de la sociedad digital. Cada paquete de datos que atraviesa el ciberespacio necesita infraestructura confiable, de alta disponibilidad y con bajos niveles de latencia. Pero si estas autopistas digitales no están adecuadamente protegidas, el riesgo de sabotaje, espionaje o secuestro de información se vuelve exponencial; por ello, las políticas públicas que regulan las concesiones de espectro radioeléctrico y la operación de redes móviles deben incorporar desde el inicio cláusulas vinculadas a la ciberseguridad. La seguridad no puede ser un añadido posterior: debe diseñarse desde la arquitectura misma de las redes; esto implica adoptar estándares internacionales, segmentar infraestructura crítica, y garantizar el monitoreo constante del tráfico y las amenazas.

Asimismo, la infraestructura de telecomunicaciones debe entenderse como infraestructura crítica nacional. Así como se protege una planta hidroeléctrica o un aeropuerto, también deben protegerse los centros de datos, los nodos de conexión y los servidores que controlan la movilidad de millones de personas y servicios esenciales.

Además, en un mundo interdependiente y digitalizado, el desarrollo económico sostenible exige garantías de confianza digital. Las inversiones extranjeras, los tratados comerciales y el comercio electrónico dependen de que existan marcos regulatorios sólidos, respeto a la privacidad y resiliencia frente a ciber amenazas. Uno de los puntos más críticos en esta ecuación es el papel de los Contratos de Concesión con operadoras del Servicio Móvil Avanzado, estos documentos deben ir más allá de lo técnico y financiero, deben incluir compromisos de cobertura rural, transferencia tecnológica, localización de infraestructura estratégica dentro del territorio nacional, y participación en la formación de talento en ciberseguridad y redes. No basta con conectar a las personas, es necesario conectarlas de forma segura, ética y sostenible. Por eso, el Organismo Regulador debe actuar con una visión integral, que combine los principios de equidad digital, soberanía tecnológica y desarrollo inclusivo.

La brecha digital no es solo un problema de acceso, sino de capacidades, soberanía y resiliencia. Por ello, urge que las agendas de transformación digital del país incluyan recursos, normativa, planificación estratégica y talento especializado en ambas áreas. Las telecomunicaciones y la ciberseguridad no deben ser tratadas como silos, sino como ejes articuladores del desarrollo económico, la gobernanza y la innovación social.”

El Día Internacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información no debe limitarse a discursos conmemorativos, debe convertirse en una plataforma para el diálogo técnico y político sobre el futuro digital que queremos construir, un futuro donde la innovación esté alineada con los derechos humanos y la seguridad colectiva; también es una fecha para recordar que los países que no invierten estratégicamente en telecomunicaciones y ciberseguridad corren el riesgo de quedar marginados en la nueva economía digital.

En definitiva, las telecomunicaciones seguras son el habilitador invisible del desarrollo visible. Y si queremos un futuro digital inclusivo, competitivo y protegido, debemos actuar hoy con visión, decisión y corresponsabilidad.