¿Es necesario tanto envilecimiento?

La violencia y el odio político destruyen la paz y perjudican a la población.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Cuando el asesinato se convierte en un mecanismo de venganza para disputar el poder político, en un contexto de disputas irreconciliables, estamos demostrando aversión y odio a los opositores y destruyendo la paz democrática de los Estados. Hacer una guerra interna entre compatriotas y desear el mal por aborrecimiento, bombardeando grupos humanos que incluyen niños o enviar explosivos en drones para matar a posibles inocentes es un horror que envilece la política.

Así como bombardear embarcaciones ecuatorianas en el mar suponiendo que sus tripulantes son narcotraficantes, sin que Estados Unidos controle internamente a sus consumidores de las drogas. A esto hemos llegado sin saber hasta dónde avanzará el deseo del mal y la destrucción de la dignidad humana.

Imponer aranceles al comercio internacional porque un país  le cae mal a Trump es también un envilecimiento de la política exterior, pues invita a que haya una cadena de retaliaciones, que al final paga el pueblo porque los bienes y servicios que se transan en mundo se vuelven más caros para el consumidor.

Ejercer represalias imponiendo aranceles a su vecino Canadá incluso para productos necesarios para la producción de los Estados Unidos es absurdo y destruye la buena fe en las relaciones entre los países, con perjuicio de poblaciones que no son culpables de nada, que no sea la discrepancia inherente al ser humano en el camino para llegar al poder político.

Todo esto está desbordando el comportamiento humano, dentro y fuera de los países y destruyendo el derecho vivir en paz entre seres racionales. Entonces el mundo debe preguntarse ¿Es necesario tanto envilecimiento?