Abelardo Pachano

Sigue el dólar fuerte

El euro y el yen son los portaestandartes de la pérdida de valor de casi todas las monedas del mundo frente al dólar. Cuando se mira el Índice del uso ponderado del dólar en el comercio mundial, volvió a su nivel máximo histórico. Los temores sobre la posible pérdida de liderazgo en el mundo monetario del planeta, una vez más se disipan, aunque es necesario reconocer que aparecen nuevas monedas de países como Canadá y Australia como jugadores de la confianza en los mercados internacionales. La moneda China busca con dificultades su espacio, le cuesta crear confianza.

Algunos comentaristas especializados en la política financiera mundial (Rogoff es uno de ellos) plantean la hipótesis de que el ciclo de cambios estable que se vio desde el año 2014 parece que ha llegado a su fin. Sustentan este punto de vista en cuatro factores:

A.-El Banco Central de los EE. UU. (FED) ha clarificado su política de restricción cuantitativa de dinero y el aumento progresivo de las tasas de interés para combatir la inflación con una percepción que considera lejana la posibilidad de una recesión (por lo menos ahora). Los mercados ya sienten el impacto de esta visión.

B.-Mientras tanto el Banco Central Europeo (euro) es más cauteloso con las tasas de interés, teme el impacto en el crecimiento, mira con recelo el endeudamiento y espera que los precios de la energía ya no suban. Japón confirma su postura mas serena, mientras China se fue por el otro lado: bajó las tasas.

C.-La geopolítica hace su trabajo en dos frentes: Ucrania y Taiwán que afectan con mayor intensidad a Europa y Japón, aunque el segundo frente es más global.

D.- En el mundo de la energía EE. UU. es autosuficiente, mientras la dependencia de Europa y Japón los hace vulnerables, que además reciben un impacto mayor de la desaceleración china.

¿Hasta dónde llegarán los impactos? Difícil señalarlo. La volatilidad tiene límites que se auto regula o la controlan interviniendo los hacedores de política financiera.