Redistribuir el ingreso  

La desigualdad de ingresos en Ecuador exige medidas de redistribución, como gravar grandes patrimonios y eliminar exoneraciones tributarias para financiar programas contra la pobreza.

Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Ecuatorianos Urbanos  y Rurales (2024/5), la desigualdad de los ingresos es tan grande que reclama una acción prioritaria para disminuir la violencia social y polarización política, pues la mitad pobre de los hogares concentró solo el 20% del ingreso monetario y la otra mitad, la de los ricos el 80%. Y el estrato más rico de la población tiene un ingreso 17 veces más grande que el estrato más pobre. Este es el tamaño de la desigualdad que arrastra el país.

Esto porque no hay decisión para gestionar la redistribución del ingreso, pues solo se busca préstamos caros que hipotecan al país o se confunde con el populismo clientelar, que por ser ínfimo e improvisado no causa ningún impacto frente al tamaño de la brecha de la desigualdad.

Durante 50 años vivimos de los ingresos petroleros y sobre esta base crecieron las grandes fortunas sin visión de justicia social. Ya es hora de la distribución de la riqueza, gradual e inteligente, que a su vez ensanche el pequeño mercado nacional de consumos básicos. Un poco de altruismo no empobrece a quienes tienen elevados patrimonios y/o ingresos.

Por ejemplo:

1) Se podría eliminar la exoneración del impuesto a la renta de los intereses que ganan los Certificados de Ahorro colocados en el sistema financiero, a 6 meses o más, y transferir esos fondos para crear programas bien hechos que alivien la pobreza extrema, y

2) Crear un moderado impuesto anual al Patrimonio de quienes tengan más de un millón de dólares, Un poco de altruismo para educar a los jóvenes muy pobres.