¿Qué hay detrás del escaneo del iris por parte de Worldcoin?

Worldcoin, empresa de Sam Altman, ofrece recompensas por el escaneo de iris en Ecuador, aunque prometen privacidad y ciertos beneficios, también deben estar conscientes de que hay riesgos.

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Hace algunos días, varios medios de comunicación reportaban el aparecimiento en Ecuador de Worldcoin, una empresa que otorga una recompensa a los usuarios a cambio del escaneo de su iris. Esta empresa tiene varios puntos de escaneo de iris en Quito y Guayaquil. La oficina ubicada en la céntrica calle Panamá de Guayaquil fue la que más captó la atención del público y de los medios de comunicación debido a la gran afluencia de ciudadanos. En este artículo se analiza quienes están detrás de Worldcoin, qué es, y las ventajas y riesgos de registrarse en esta plataforma.

Empecemos el análisis describiendo a las dos compañías que están detrás del escaneo del iris en Ecuador y otros muchos países del mundo: Tools For Humanity (TFH) y Fundación Worldcoin. TFH desarrolló el protocolo Worldcoin y otros aspectos técnicos subyacentes a este proyecto. Esta empresa fue creada en 2019 por Sam Altman y Alex Blania; tiene su sede central en San Francisco, California; y está registrada en Alemania. Sam Altman es también CEO de Open AI, una de las compañías más importantes a nivel mundial en investigación y desarrollo de productos y servicios de inteligencia artificial, y la creadora de Chat GPT. Por su parte, la Fundación Worldcoin, con sede en Islas Caimán, actúa como administradora del protocolo Worldcoin “…apoyando y haciendo crecer la comunidad Worldcoin, hasta que se vuelva completamente autosuficiente…”, según consta en la descripción de esta empresa.

Lanzada el 23 de julio de 2023, tras pruebas desde 2021, Worldcoin ya cuenta con más de 6.5 millones de usuarios de más de 160 países en apenas un año. Para alcanzar estas cifras, Worldcoin ha utilizado 3526 Orbs, dispositivos fabricados por TFH, que sirven para medir el iris de los usuarios. Estos dispositivos han operado en oficinas ubicadas en 39 países. Actualmente, según datos de Worldcoin, en Ecuador existen 8 oficinas de medición de iris: 4 ubicadas en Quito y 4 en Guayaquil. Según lo reporta la prensa internacional, desde su lanzamiento, Worldcoin ha tenido que enfrentar en varios países suspensiones permanentes, suspensiones temporales, e investigaciones relacionadas principalmente a la gestión de la privacidad de los datos sensibles que recolecta. En la actualidad, Hong Kong es el único país que ha suspendido permanente las operaciones de Worldcoin; España, Portugal, y Kenia han suspendido temporalmente las operaciones hasta que la compañía aclare algunos requerimientos que le han sido planteados; mientras que Francia, Alemania, e India han planteado sus preocupaciones respecto de algunas actividades de recolección y manejo de datos sensibles que son ejecutadas. Un dato muy importante es que Worldcoin no opera en Estados Unidos de América debido a restricciones de regulación.

Ahora analicemos ¿qué es Worldcoin? Según se indica en su página web, “Worldcoin está diseñada para convertirse en la red financiera y de identidad humana más grande del mundo, que preserva la privacidad, y brinda participación a todas las personas.” Para alcanzar este fin, Worldcoin tiene 4 componentes: World ID, Worldcoin Token (WLD), World App, y World Chain. El World ID es una identidad digital (o código único) que se genera mediante el escaneo biométrico y posterior procesamiento del iris de una persona. En términos más simples, el World ID es como un número de pasaporte global que Worldcoin le asigna a una persona en base a la medición y procesamiento de su iris. Para la generación del World ID, los usuarios deben crear una cuenta y luego agendar una cita a través de la World APP, que es una aplicación móvil de Worldcoin disponible para Android y iOS. Posteriormente, deben acudir a las oficinas físicas de Worldcoin para un escaneo de su rostro y de su iris, esto luego de haber firmado un consentimiento voluntario. Los representantes de Worldcoin han manifestado que, una vez que para un usuario se genera el World ID, proceden a borrar de sus sistemas los datos biométricos recolectados de dicho usuario. Sin embargo, este es el punto más polémico sobre la operación del Worldcoin, debido a que no existe una garantía expresa para el usuario de que sus datos hayan sido borrados.

Cuando un usuario completa el registro y obtiene su World ID, Worldcoin le otorga una billetera digital con un cierto número de tokens, llamados WLD. Podemos ver a un token WLD como una especie de boleto que, dentro del ecosistema de Worldcoin, representan un valor o derecho dentro de ese ecosistema. Mientras más boletos (o tokens WLD) tengas, más valor o derechos poseerás dentro del ecosistema. Algunos actores de la sociedad pueden estar interesados en adquirir o vender tokens, y en este punto es justamente donde estos adquieren un valor económico. Por lo tanto, es errado decir que Worldcoin está dando dinero a las personas para que escaneen su iris. Lo que en realidad les da es una billetera digital con tokens que pueden ser intercambiados, o inclusive vendidos a cambio de dinero convencional (por ejemplo, dólares o euros). Esto último es lo que pasó en varias oficinas de Worldcoin en Ecuador, especialmente en la oficina de la calle Panamá, de la ciudad de Guayaquil.

Con todo este contexto, la pregunta que surge es ¿qué ganan las empresas que están detrás de Worldcoin en todo este proceso? Con el rápido progreso de la tecnología, acelerado por el vertiginoso desarrollo de productos y servicios basados en inteligencia artificial, cada vez se vuelve más difícil distinguir si estamos interactuando con un robot digital o con un ser humano. Es justamente ahí donde entra en acción el World ID, a través del sistema descentralizado World Chain, el cual puede constituirse en una plataforma muy importante a nivel mundial para la gestión de transacciones electrónicas, especialmente cuando se requiera distinguir si son realizadas por personas o por robots. En este contexto, mientras más usuarios registrados exista, más valor tendrá Worldcoin frente a otras plataformas de similar propósito. Por lo tanto, otorgar billeteras digitales a los usuarios que se registran es tanto un mecanismo de enganche, como también uno de los negocios más importantes que desea fomentar Worldcoin. En definitiva, desde el punto de vista empresarial, Worldcoin es una excelente apuesta de negocio en el sector tecnológico y ahora podemos entender por qué detrás de esta idea está una de las figuras más destacadas en el mundo empresarial de la inteligencia artificial como es Sam Altman.

Por su parte, también surge la pregunta ¿qué ganan los usuarios cuando se registran en Worldcoin? Si esta plataforma tiene éxito a mediano y largo plazo (no será inmediato), los tokens podrían aumentar su valor, y por ende los usuarios podrán comercializarlos, si así lo desean, a un mayor valor económico. De la misma manera, si la plataforma se convierte en uno de los principales sistemas de transacción electrónica a nivel mundial, al ser parte de esta, los usuarios podrían gozar de forma preferencial de sus beneficios. Las personas que estén fuera de la plataforma probablemente deberán pagar un valor económico, aparte de seguir el proceso de registro, para ser usuarios de la misma. Ahora la pregunta es, ¿qué pueden perder los usuarios cuando completan su registro en Worldcoin? Si la empresa no dice la verdad sobre el propósito de los datos recabados a los usuarios, o no tiene un protocolo adecuado para la gestión de la privacidad de los datos, sería como que un usuario pierda en una calle muy transitada las llaves de su casa. Sí, en un futuro el mecanismo de acceso a los servicios y cuentas digitales no será una clave, ni la huella digital, ni su rostro, sino datos más personales y muy difíciles de alterar como su iris. Entonces, está en sus manos decidir si se registra o no está plataforma, donde puede tener varios beneficios, pero también debe estar consciente de que hay riesgos.