Walter Spurrier

Cuña del mismo palo

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Martes 12 de diciembre 2017

Las revelaciones del ex secretario de la Presidencia Eduardo Mangas a un grupo de fieles, dadas a conocer por Focus, explican algunas acciones sorprendentes de la campaña presidencial.

El Presidente Correa dispuso la reforma constitucional permitiendo la reelección indefinida, lo cual era de esperar: los líderes populistas del siglo XXI no gustan de entregar el poder. Chávez murió en funciones; Maduro pretende reelegirse. Evo se lanza a la reelección a pesar de haber perdido el referendo. Mugabe en Zimbabue esperaba gobernar incluso muerto con su joven esposa como médium, pero fue depuesto a los 94 años. Putin en Rusia y Erdogan en Turquía cedieron el cargo a subalternos durante un mandato, pero ejercieron el poder tras bastidores.

Lo sorpresivo fue que a última hora Correa dispuso que se incorpore una transitoria, que sólo para las elecciones de 2016 no habría reelección. Extrañísimo. Mangas lo explica. Correa quería que gane Lasso. El mantendría el control de los demás poderes públicos a través de sus polichinelas del Consejo de Participación Ciudadana, que a su vez controlan a fiscal, contralor, procurador, tribunal electoral, superintendentes y a la justicia integra. Le haría la vida imposible a Lasso.

Además, estaba garantizado la mayoría en la Asamblea: “Perdimos la primera vuelta y perdimos la segunda vuelta también, eso no fue ganado”, dijo Mangas. La mayoría legislativa habría sido un obsequio de las autoridades electorales.

Plan macabro. Correa habría decidido entregar el poder a sabiendas que su política económica llevaba al descalabro. Con Lasso atado por los otros poderes del Estado, la economía colapsaba, con ella se iba la dolarización. Correa regresaba como el irremplazable, a resolver los problemas causados por el neoliberalismo, y ahora sí, gobernar indefinidamente, con un Banco Central que emita todo el dinero que necesitaba. El modelo venezolano. Pero algo falló. Mejor dicho, algunas cosas fallaron. La primera, como explica Mangas, fue que Moreno neutralizó a los perdedores de la segunda vuelta, que no se unieran a Lasso. Eso permitió que la votación de la segunda vuelta fuese estrecha. La segunda, que hubo fraude en la segunda vuelta, contra el deseo de Correa, como se desprende de las declaraciones arriba citadas.

Correa quiso gobernar a través de Moreno, buscando que fracase, como había querido que fracase Lasso, para más adelante declararse opositor y regresar en 2021. Pero no hay mejor cuña que la del mismo palo. Moreno no se deja, convierte a correistas en morenistas, corteja a la opinión pública, convoca a consulta, y está ad portas de eliminar a Rafael Correa del panorama político.

Lo que no se entiende es que Moreno persevere en la política económica que el propio Correa consideró que lleva al fracaso.