Menopausia: ¿Cómo saber si ya estás en esta etapa?

La menopausia provoca cambios hormonales y síntomas que pueden aliviarse con tratamientos adecuados.

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“La menopausia suele aparecer entre los 45 y 55 años, pero los cambios pueden comenzar varios años antes. Alteraciones de la menstruación, calores repentinos, sudoración nocturna, problemas para dormir y cambios en el estado de ánimo son algunas de las señales. No todas las mujeres necesitan exámenes hormonales para confirmarla y existen tratamientos para mejorar los síntomas”.

Tienes 45 años, tu menstruación siempre ha sido puntual, pero últimamente comienza a retrasarse. Un mes llega antes, otro después y en ocasiones desaparece durante varias semanas y por las noches sientes un calor intenso, te despiertas sudando y al día siguiente estás cansada. Quizás también notas cambios en tu estado de ánimo, dificultad para concentrarte o molestias durante las relaciones sexuales y entonces aparece una pregunta que escuchamos con frecuencia en consulta: ¿será que estoy entrando en la menopausia?

La menopausia es una etapa natural de la vida de la mujer. Ocurre cuando los ovarios disminuyen su actividad hormonal y la menstruación desaparece definitivamente, habitualmente se presenta entre los 45 y 55 años, con una edad promedio cercana a los 5 pero hay algo que debemos conocer: la menopausia no comienza necesariamente el día en que desaparece la regla. Durante los años anteriores puede presentarse una etapa llamada perimenopausia, en la que las hormonas fluctúan y aparecen los primeros cambios.

¿Cómo podemos reconocerla? Una de las señales más frecuentes es que la menstruación pierde su regularidad. Los ciclos pueden hacerse más cortos o largos, algunas reglas son más abundantes y otras más escasas. También pueden aparecer los conocidos sofocos: una sensación repentina de calor en el rostro, cuello o pecho, acompañada de sudoración y, en ocasiones, palpitaciones. Algunas mujeres comienzan a dormir mal, se sienten más irritables, presentan sequedad vaginal o notan cambios en su deseo sexual y otras atraviesan esta etapa con muy pocas molestias. Cada mujer la vive de manera diferente.

Una pregunta habitual es: ¿qué examen necesito para saber si tengo menopausia? En mujeres mayores de 45 años, muchas veces basta con conocer la edad, los síntomas y los cambios menstruales. La menopausia se confirma habitualmente cuando han transcurrido 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que explique su ausencia. Los exámenes hormonales, como la FSH, no suelen ser necesarios en esta edad, porque sus valores pueden cambiar considerablemente de un día a otro y en mujeres menores de 45 años, especialmente antes de los 40, sí puede ser necesario realizar estudios para investigar una menopausia temprana u otras alteraciones hormonales.

Tampoco debemos atribuir cualquier síntoma a la menopausia, hay enfermedades como el hipotiroidismo, la anemia, los problemas del sueño y otras enfermedades pueden producir molestias parecidas. Si tienes sangrados muy abundantes, sangrado después de las relaciones sexuales o vuelves a sangrar después de un año completo sin menstruación, necesitas una valoración médica y si todavía tienes menstruaciones, aunque sean irregulares, recuerda que aún puede existir posibilidad de embarazo.

Durante esta etapa también conviene prestar atención a los huesos, músculos y salud cardiovascular. La disminución de estrógenos favorece la pérdida de masa ósea y puede acompañarse de cambios en la distribución de la grasa corporal, por eso recomiendo mantener actividad física, realizar ejercicios de fuerza, consumir suficientes proteínas, cuidar la alimentación y revisar la presión arterial, glucosa y colesterol según la edad y los factores de riesgo. No todas las mujeres necesitan una densitometría inmediatamente al comenzar la menopausia; su indicación depende de la edad y del riesgo de fracturas.

¿Y qué hacemos cuando los síntomas afectan la vida diaria? No tienes que acostumbrarte a vivir con sofocos intensos, noches sin dormir o molestias vaginales. Existen tratamientos eficaces, incluida la terapia hormonal para mujeres que cumplen los criterios adecuados, además de alternativas no hormonales y la elección depende de los síntomas, antecedentes médicos, edad y tiempo transcurrido desde la menopausia pero lo adecuado es conversar con tu médico antes de utilizar hormonas, suplementos o productos que prometen controlar todos los síntomas.

En casa también podemos comenzar con cambios sencillos: mantener horarios regulares de sueño, utilizar ropa ligera si aparecen sofocos, evitar el tabaco, limitar el alcohol, caminar diariamente y fortalecer los músculos. Si existe sequedad vaginal, los hidratantes y lubricantes pueden ayudar, y cuando las molestias persisten existen tratamientos específicos. La menopausia no es una enfermedad ni el final de la vida activa de una mujer. Es una transición que merece atención, especialmente cuando los síntomas afectan el descanso, las relaciones personales o las actividades cotidianas.

Y quiero terminar con algo que considero importante: no esperes a que desaparezca por completo tu menstruación para consultar. Si después de los 40 años comienzas a notar cambios en tus ciclos, calores nocturnos, dificultades para dormir o molestias que antes no tenías, conversa con tu médico que conocer lo que está ocurriendo en tu cuerpo te ayudará a tomar mejores decisiones, porque la menopausia llegará en algún momento, pero vivirla con molestias intensas y sin recibir ayuda no tiene por qué ser parte de ella.