
Apasionado por la lectura desde la infancia, Marco Antonio Rodríguez está de plácemes: uno de sus libros famosos “Historia de un intruso”, ha llegado a la plenitud. Este año cumple 50 años de la primera publicación, y desde 1976 se ha convertido en uno de los íconos de la literatura ecuatoriana y universal.
Los parabienes son justos por las 68 ediciones y traducciones al alemán, checo, inglés, francés, portugués e italiano, que se unen a sendos reconocimientos internacionales, como el Premio Único al Mejor Libro de Habla Hispana (1977), Alemania. Pero este mérito no solo corresponde a la “Historia de un intruso”, sino a otras obras posteriores de gran calidad, entre las que se cuentan “Jaula” y “Un delfín en la luna”.
La relectura de estas páginas actualiza la importancia y pertinencia de los textos de Marco Antonio Rodríguez, que han sido calificados por los críticos como de “creación genuina y de estilo desnudo, poderoso y recio”, que retratan personajes universales allende las fronteras.
Dueño de un singular modelo narrativo, Marco Antonio Rodríguez es un profundo conocedor del alma humana, explora con maestría los conflictos y formula alternativas que conmueven. Si bien ha dominado varios géneros literarios, la obra de Rodríguez es poética por excelencia.
Rodríguez es novelista, poeta, maestro, ensayista e investigador de la música y las artes. Abogado de profesión y especialista en filosofía, letras y ciencias políticas considera a los libros como su espacio de formación. La opinión pública reconoce su liderazgo en el ámbito cultural, sus proyectos como presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, entidad donde dejó huellas. Sus obras completas están recogidas en “Todos los cuentos” (2019), con comentarios de José Luis Cuevas, Susana Cordero de Espinosa y Augusto Roa Bastos.
Las sensibilidades de Rodríguez tienen origen en su familia. Sus ancestros fueron talleristas y su padre músico, ambientes que propiciaron motivaciones para la creación. La pasión por los libros, la lectura y el arte, le llevaron a compartir inquietudes estéticas con Oswaldo Viteri, Oswaldo Guayasamín y otros artistas.
Marco Antonio Rodríguez, a sus 85 años, es un ser humano libre de dogmas. En la revista de la Unidad Educativa Borja 1, en la que estudió el escritor, cuenta Rodríguez historias y anécdotas de este prestigioso plantel, en la década del 40. Allí se educaron Camilo Ponce Enríquez y Galo Plaza Lasso, presidentes del Ecuador.
Con sano orgullo, Marco Antonio Rodríguez, es un clásico de la literatura, un hombre de bien, un apasionado por la cultura, que ha dejado huellas en miles de lectores. ¡Salud maestro!