¡Guayaquil por la Patria!

Esta frase se atribuye a José Joaquín de Olmedo, destacado político, abogado y gestor de la Independencia de Guayaquil.

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El 9 de octubre de 1820 es una fiesta nacional. En esta oportunidad, es oportuno relievar el pensamiento y obra de José Joaquín de Olmedo, de gran estatura intelectual, quien participó en el proceso independentista y en los inicios de la República del Ecuador.

José Joaquín Eufrasio de Olmedo y Maruri nació en Guayaquil el 19 de marzo de 1780. Su padre, Miguel de Olmedo, fue capitán español, y su madre, Ana Francisca Maruri, guayaquileña. Según sus biógrafos, a los nueve años se trasladó a Quito a estudiar en el seminario de San Luis, y luego en el convictorio de San Fernando. Más tarde viajó a Lima, y en la Universidad de San Marcos obtuvo el doctorado en Jurisprudencia.

Comenzó su carrera política en las Cortes de Cádiz, donde se destacó como orador. El tema más relevante fue la abolición de las mitas, sistema de trabajo forzado impuesto en América. Al disolver las Cortes Fernando VII, Olmedo se refugió en Madrid y regresó a Guayaquil donde participó en la preparación de la independencia, que se concretó el 9 de octubre de 1820.

En calidad de presidente de la Provincia Libre de Guayaquil, redactó su constitución, reorganizó el ejército, y colaboró con Antonio José de Sucre en la campaña que culminó en la victoria de Pichincha, el 24 de mayo de 1822. Pero cuando Simón Bolívar propuso la anexión de Guayaquil a la Gran Colombia, Olmedo se opuso y se exilió en Perú. En ese país fue diputado por Puno y participó en la redacción de la primera Constitución peruana. Durante el exilio, Olmedo ejerció como embajador en Gran Bretaña y Francia, entre 1825 y 1828. Y en 1830 fue elegido primer vicepresidente del Ecuador, a raíz de la separación del Ecuador de la Gran Colombia.

Los historiadores están de acuerdo en que José Joaquín de Olmedo pudo más con una pluma que con las armas. En su obra literaria se destacan el célebre Canto a Bolívar o “Victoria de Junín” (1825), en honor a los triunfos de Bolívar en la independencia, el Canto al general Flores, vencedor en Miñarica, y el “Alfabeto para un niño”, textos en los que refleja una gran sensibilidad humana y patriótica.

José Joaquín de Olmedo falleció en Guayaquil el 19 de febrero de 1847. Dejó un legado importante tanto en la política como en la literatura de Ecuador.

 “Guayaquil por la Patria” es un lema que resalta la historia y el compromiso de Guayaquil con la independencia y la unidad del Ecuador. Este lema se asocia con eventos significativos como el 9 de octubre de 1820, que marcó un hito en las luchas por la independencia. A “Guayaquil por la Patria” se une “Guayaquil Independiente”, lemas creados por Olmedo. El último aparece en el Escudo de Guayaquil, que fue diseñado en noviembre de 1820.