Tito Rosales Cox

Un final a la división en la Federación

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Lunes 27 de julio 2020

Es necesario terminar con la crisis de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF). Buscar acuerdos, dejar de lado esa obsesión de intereses grupales o regionales y plantear soluciones en la que la beneficiada sea la institucionalidad de
esta actividad.

De qué han valido los ‘dimes y diretes’ que han proferido en los últimos meses los integrantes del Directorio, incluidos los dirigentes de clubes. En lugar de encontrar una salida que beneficie al fútbol del país han habido peleas estériles.

Deberán empeñarse en ponerle fin a la pugna; uno de los grupos tendrá que ceder, amparado en los estatutos y reglamentos. Deberán aceptar errores administrativos cometidos en los contratos abiertos que le hicieron a Jordi Cruyff y a Antonio Cordón.

En ese ejercicio tienen que ingresar los cuatro vocales que representan al fútbol aficionado en el Directorio de la FEF. Sus posturas fueron determinantes para alimentar la crisis institucional.
Respaldaron la remoción de Francisco Egas y después la elección de Jaime Estrada. Ellos deberían revisar sus posiciones. ¿De qué vale la intransigencia, a quién o a quiénes benefician?

La disputa de la FEF evidenció la captación de un espacio de poder, que en estos meses ha deteriorado la imagen de la dirigencia del fútbol, en general. Por eso es vital encontrar una salida, para que este deporte sea un escape de entretenimiento y no de pugnas. Pero también hay que ser autocríticos y después designar urgentemente al nuevo seleccionador.