Proyectos emblemáticos con sobreprecio

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Sábado 05 de enero 2019

Los resultados de la lucha contra la corrupción en la última década siguen pendientes. En su primer mensaje al país por el nuevo año, el Presidente reconoció que muchos de los que abusaron de los recursos públicos aún no rinden cuentas a la justicia.

Para impulsar las investigaciones, el Gobierno suscribió un acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para indagar, en principio, los posibles hechos de corrupción en cinco proyectos del sector petrolero.

Parece que no eran suficientes las investigaciones internas sobre las obras emblemáticas del anterior Gobierno, que controló otras instituciones del Estado y contó con la mayor cantidad de recursos en la historia del país: USD 283 000 millones de ingresos del sector público no financiero en el período 2007-2016.

Las posibles irregularidades en las grandes obras se fueron señalando en reportajes publicados por los medios de comunicación, con poco eco en la Justicia. Por ejemplo, este Diario ha publicado reportajes sobre las refinerías de Esmeraldas (la justicia ya actuó sobre una parte de los problemas) y del Pacífico, el proyecto Monteverde, el poliducto Pascuales-Cuenca, la terminal de Monteverde y la planta de gas de Bajo Alto. Pero también sobre las hidroeléctricas Coca Codo Sinclair, Toachi Pilatón, Sopladora, el proyecto Yachay, carreteras, escuelas del milenio, IESS, etc.

Hay asimismo 17 informes de Contraloría sobre estos proyectos que reposan en la Fiscalía. Todos tienen indicios de responsabilidad. De estos, 11 corresponden a la Refinería de Esmeraldas, cinco a la Refinería del Pacífico y uno al poliducto Pascuales-Cuenca. En ambas refinerías aún están en ejecución 13 exámenes.

Si bien lo que se ha divulgado hasta ahora de la nueva auditoría es poco novedoso, se espera que ésta aporte con pruebas para sancionar a los responsables de los sobreprecios.

Esta tarea, sin embargo, requiere de instituciones -varias de ellas en proceso de transición- sólidas, con recursos humanos y económicos para seguir la ruta del dinero. De lo contrario, se puede frustrar cualquier intento por sancionar la corrupción.