Plan global de mantenimiento y seguridad vial

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Lunes 27 de enero 2020

Una vez más estamos en medio de un invierno fuerte. Deslaves y lluvias han causado ya víctimas, como en el accidente en la vía Baños-Penipe.

El abandono en las tareas de mantenimiento en las vías de Calacalí y Alóag, que nos unen con la Costa, es motivo de alarma. Se trata de vías importantes por el flujo de pasajeros y camiones con productos. Las empresas privadas a cargo de las obras han interrumpido su intervención.

La seguridad vial depende de muchos factores. Control de carreteras y velocidad, capacitación de los conductores, revisión minuciosa del estado mecánico de los automotores, que absurdamente el Gobierno pasado suavizó; y, naturalmente, unas vías en buen estado y señalizadas.

Mucho mejoraron varias vías importantes en varios tramos con la implantación de peajes y la respectiva obligación de mantenerlas. Aunque el costo de los peajes muchas veces molesta a los usuarios, contar con vías en buen estado es buen negocio. Se salvan vidas y se cuidan los vehículos, siempre y cuando la autoridad cumpla su papel con rigor y ética.

La topografía del país obliga a trazados sinuosos y complicados de mantener, sobre todo en las cejas de montaña, como las dos vías señaladas, y lo mismo sucede con otras conexiones entre la Sierra y el Oriente.

La estabilización de taludes y un sistema de señales de precaución y aviso, técnicamente diseñado y mantenido, ayudan mucho.

Es importante un plan para tener peajes automáticos sincronizados. Esto va para las vías de entrada y salida de Quito, también para la Panamericana y podría implementarse para las carreteras mencionadas que dependen de la provincia de Pichincha. Con los adelantos informáticos todo se puede hacer, y un cruce de cuentas no es cosa imposible. Eso ayudaría a aliviar congestiones.

La construcción de túneles, cuya planificación se desechó por temas presupuestarios, puede agilizar el tráfico y hacer tramos más directos. Todo es cuestión de inversión y empréstitos con estudios de factibilidad bien realizados. La planificación global puede mejorar el estado de cosas.